Función Pública expide decreto para salvar continuidad de la rectora de la U. Nacional

Función Pública expide decreto para salvar continuidad de la rectora de la U. Nacional

Dolly Montoya

Junio 24/18 La polémica desatada por el posible impedimento que tendría Dolly Montoya para mantenerse en la rectoría de la Universidad Nacional de Colombia por su edad (70 años) conforme la restricción de la Ley 1821, de 2016, que  estableció en 70 la edad de retiro forzoso de funcionarios públicos, fue subsanada por el Departamento Administrativo de la Función Pública.

Ley 1281: “La edad máxima para el retiro del cargo de las personas que desempeñen funciones públicas será de setenta (70) años. Una vez cumplidos, se causará el retiro inmediato del cargo que desempeñen sin que puedan ser reintegradas bajo ninguna circunstancia”.

No obstante, mediante decreto 1037, del pasado 21 de junio, el Departamento Administrativo de la Función Pública decidió modificar  la normatividad para permitir que “Rector, Vicerrector General, Vicerrector Nacional, Vicerrector de Sede, Secretario General, Gerente Nacional, Directores Nacionales y Decanos de los entes universitarios autónomos” sean incluidos como excepciones de la función pública y personas pensionadas puedan ser reintegradas, “siempre y cuando no haya llegado a la edad de 70 años”.

La norma original (Decreto ley 2400 de 1968, subrogado por el artículo 10 del Decreto-ley 3074), por la cual se modificaban las normas que regulan la administración del personal civil, consagraba que “la persona retirada con derecho a pensión de jubilación no podía ser reintegrada al servicio, salvo cuando se trate de ocupar las posiciones de Presidente de la República, Ministro del Despacho o Director de Departamento Administrativo, Superintendente, Viceministro, Secretario General de Ministerio o Departamento Administrativo, Presidente, Gerente o Director de establecimientos públicos o de empresas industriales y comerciales del Estado, miembro de misiones diplomáticas no comprendidos en la respectiva carrera y secretarios privados de los despachos de los funcionarios de que trata dicho artículo, y consagra que, por necesidades del servicio, el Gobierno podrá ampliar las excepciones, siempre y cuando que el empleado no sobrepase la edad de retiro forzoso que actualmente se encuentra en 70 años”.

Así, Dolly Montoya, quien tenía 69 años al momento de posesionarse, entraría como beneficiaria de la norma. La salvó la ley por unos pocos días.

Loading

Compartir en redes