Gobierno universitario debe permitir la oportunidad de expresarse sin límites

Creado en Sábado, 18 Noviembre 2017

Francisco Cortés Rodas, de la Universidad de Antioquia, cuestiona el modelo de conformación y representación de los consejos superioes en Colombia, y reseña los modelos de otros países. Tomado de El Colombiano

En las universidades públicas colombianas existen deficiencias de representación y participación en los consejos universitarios, especialmente en el Superior y el Académico. Si uno compara los tipos de gobierno universitario y el número de representantes de los profesores, estudiantes y administrativos en los organismos de dirección de algunas universidades del mundo con lo establecido por la Ley 30 de 1992, puede ver de qué manera nuestro gobierno universitario es cerrado, débil democráticamente y elitista.

Según la Ley 30, el Consejo Superior Universitario es el máximo órgano de dirección y gobierno de la universidad y está integrado por nueve miembros. Este sistema no es democrático porque en muchos procesos de nombramiento de rectores ha sido el Gobierno el que se ha impuesto para designarlo. No doy nombres pero le pido al lector imaginación para que encuentre ejemplos. Este sistema es además clientelista, pues en algunas universidades públicas regionales, el gobernador puede hacer nombrar personas de su grupo político en posiciones importantes, mientras que la contratación se entrega a quienes financiaron su campaña. Pido de nuevo imaginación. Y este sistema es corrupto, pues si la administración y la contratación son influidas por actores provenientes del Gobierno o la empresa privada o hay tráfico de influencias, se termina así en la desviación de los recursos públicos.

Con esto se muestra que el sistema de gobierno de la universidad pública, definido por la Ley 30, es completamente deficitario como procedimiento de representación y participación de la comunidad universitaria.

Es importante contrastar esto con lo que sucede en otras universidades del mundo. El Consejo Universitario, que es la máxima autoridad colegiada de la Unam, fue modificado en 2011, ampliándose su composición con el objetivo de fortalecer la representatividad. Actualmente, el Consejo está conformado por un total de 290 integrantes. Destaco que 80 de ellos son estudiantes. Los consejeros tienen derecho a voz y voto.

El Consejo Universitario de la Universidad de Sao Paulo está conformado por el rector, académicos, estudiantes, personal administrativo, exalumnos, y representantes del empresariado. La representación de los estudiantes es del 10 % del total de los docentes del Consejo.

En la Universidad Complutense, el Claustro Universitario es el máximo órgano de representación y está compuesto por el rector y 300 representantes de los estamentos: 53 % profesores doctores, 10 % personal docente, 25 % de estudiantes, 12 % administrativos.

Quienes defienden el espíritu neoliberal de la Ley 30 sostienen que las mejores universidades del mundo se caracterizan porque no son democráticas. Se hacen consultas a los estamentos para la toma de decisiones, pero no se les da participación en las instancias de decisión. Las cuestiones políticas en la universidad son complejas porque deben articular la difícil tensión entre creación del conocimiento y gobierno. El primero es un asunto de los académicos. El gobierno universitario debe permitir tener abierta la oportunidad de expresarse sin límites. Este es precisamente el tipo de contexto en el cual la representación de todos los estamentos como actividad política es relevante.