¿UdeA en el epicentro de la física mundial?

Creado en Martes, 21 Marzo 2017 Última actualización el Martes, 21 Marzo 2017

Boris Rodríguez y Jorge Mahecha, profesores de la Universidad de Antioquia, denuncian la posible ruptura del sistema de investigaciones de esa IES mediante la estrategia de entregar datos para las agencias de ranking que impulsan políticas para alterar artificialmente estos indicadores. Adaptación del portal de esa U.

Los suscritos nos enteramos a través de las noticias de la aprobación de un millonario convenio entre la Universidad de Antioquia y el CERN. Les pedimos a algunos colegas que defienden la iniciativa que nos ilustraran sobre sus razones para tal apoyo y nos respondieron que se trata de “un esfuerzo institucional” de “toda la Universidad de Antioquia” y que “Esperamos así que en un futuro próximo las Facultades de Ingeniería y de Medicina se unan al proyecto.”

Aunque aún no se conoce el documento firmado, extraoficialmente algunas personas nos comentaron que en ciertos círculos académicos se instala la sospecha de que la alta dirección de la Universidad ve en este convenio una gran oportunidad de obtener indicadores fáciles que le permitan mejorar su posición en los ranking internacionales. Los reportes de experimentos de ATLAS o CMS del CERN incluyen listas de centenares o miles de autores que reportan altos “índices de calidad”. Eso explica que algunos vean con sospecha que ciertas universidades privadas participen con gran entusiasmo en colaboraciones del CERN.

El número de citaciones y el índice h son reconocidos como “indicadores de calidad de las investigaciones” en ciertos círculos administrativos y políticos, pero no tanto en las comunidades académicas. Por ejemplo, la Declaración de San Francisco, http://www.ascb.org/dora/, recomienda no usar las “métricas” de las publicaciones para adoptar decisiones administrativas y políticas.

Conclusiones

La institucionalidad no permite la financiación de investigaciones por fuera de las convocatorias del CODI. Este apoyo financiero para unas investigaciones no enmarcadas en ningún proyecto de investigación ni en ninguna convocatoria interna, evidentemente se salta toda la normativa; rompe la simetría en el conjunto de todos los saberes que se espera debe imperar en una universidad.

El rector ha informado de un gran déficit financiero. Evidencias del déficit son el deterioro de la infraestructura, la política de reducción del pago de las incapacidades, y la política de convertir los salarios en préstamos condonables durante las comisiones de estudio y postdoctorado, y medidas similares (dedicación exclusiva y permiso sabático, por ejemplo). Eso hace difícil entender la aprobación del mencionado millonario subsidio internacional.

Además del recurso fresco en divisas que la Universidad le transfiere al CERN, el convenio implica gastos de transporte y los contratos de supernumerarios para cubrir las plazas de los profesores “estrategizados” por el convenio.

El desenvolvimiento del convenio será igualmente por “fast track”; en la práctica se implementará un drástico reglamento de comisiones para la mayoría de los profesores y otro, muy relajado, para los profesores “estrategizados” o “institucionalizados”.

Evidentemente estamos ante una ruptura del sistema universitario de investigación que, al generalizarse, dejaría sin recursos las investigaciones y demás actividades de la universidad que no merezcan los motes de “estratégicas e institucionales”, igualmente ante una ruptura de los postulados de transparencia, equidad y participación establecidos en el Estatuto General de la Universidad.

A nuestro conocimiento, la inclusión en algún plan de desarrollo de la participación oficial “de la Universidad” en experimentos del CERN no pasó por el Consejo Académico ni por el CODI. Ignoramos cuál fue el trámite en la alta dirección para excepcionar el reglamento del sistema universitario de investigación para darle curso a esta iniciativa.

Es verdad que con base en las libertades de cátedra, aprendizaje e investigación cualquier profesor puede crear un grupo de investigación alrededor del tema que le interese, sin pedirle permiso a nadie. Pero no es aceptable otorgar financiaciones saltándose los procedimientos de concurso que se les aplica, aparentemente, a todos.[1]

La atípica publicación en física experimental de altas energías, con centenares o miles de autores, origina indicadores de éxito de los individuos y las instituciones participantes verdaderamente desproporcionados, que algunos podrían valorar como “Falsos Positivos”.

Recomendaciones

Evitar la sustitución del sistema universitario de investigación por los “proyectos estratégicos para la Universidad”. Que la universidad se abstenga de entregar subsidios a las colaboraciones internacionales, sin que de por medio se haya hecho una convocatoria o una discusión abierta que permita sustentar académicamente por qué apoyar una colaboración de este tipo por encima de otra. Esto sin detrimento del apoyo irrestricto a la participación de cualquier grupo o profesor en grupos y entidades extranjeras o nacionales, pero sin sesgos por parte de la Universidad.

Ver como positivo que la institución tiene capacidad de tomar decisiones por “fast track”. Sin embargo, llamar la atención de que ello no puede conducir a privilegios ni a decisiones por fuera de los canales de participación establecidos ni de las fuentes de financiación institucionales. En particular, recomendamos que se promulgue un nuevo reglamento de comisiones en el cual se faciliten las pasantías postdoctorales y las comisiones de estudios (nacionales e internacionales), que se evite el cambio del contrato laboral de quien accede a tales comisiones, que se evite convertir el salario en un préstamo condonable para los servidores que atiendan dichas comisiones (y los permisos de ausencia sabáticos).

Evitar que las universidades públicas adopten prácticas de universidad privada para manipular los indicadores de los ranking.

Solicitudes

Informar ¿Cuál fue el procedimiento para incluir esta actividad en el plan de desarrollo y definirla como “estratégica”?. ¿Qué significa que una actividad sea “estratégica” o “institucional”? ¿Cuál es el texto final del convenio firmado? ¿Cuánto debe pagar la UdeA anualmente para permanecer en la colaboración? ¿Qué fondo o programas de la UdeA se verán afectados financieramente por la incursión en este convenio? ¿Qué procedimiento le permitió “a la UdeA” decir que esta colaboración internacional, y no otra, entre muchas posibles que se pueden soportar con argumentos similares, era la más conveniente para la institución?

Al rector de la Universidad de Antioquia le solicitamos que apoye la declaración de San Francisco e implemente las medidas para evitar que la Universidad de Antioquia use criterios basados en la “métrica” de revistas en sus políticas. Igualmente que no participe en la entrega de datos para las agencias de ranking, ni impulse políticas para alterar artificialmente los indicadores para los ranking.

Boris A. Rodríguez R., Jorge E. Mahecha G. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Profesores, Instituto de Física. Universidad de Antioquia