Lunes Septiembre 22 de 2014,
Inicio Noticias - Noticias Baja calidad y escasa oferta atentan contra permanencia de estudiantes en regiones
Baja calidad y escasa oferta atentan contra permanencia de estudiantes en regiones PDF Imprimir E-mail

Feb 18/14 Así lo revela el estudio "Movilidad en Educación Superior en Colombia" que realizó EAFIT, cofinanciado por el Icfes, en 2013.

A pesar de que ha aumentado la oferta de educación superior en las regiones, las personas siguen desplazándose para estudiar en las principales ciudades del país.

La investigación plantea una cuestión. Al analizar la oferta de acceso a la educación superior es preciso determinar si las políticas deben enfocarse en el aumento de la cobertura para garantizar equidad en el acceso, o si, por el contrario, deben crearse los incentivos para que la tasa de cobertura permanezca estable y los recursos se destinen a mejorar la calidad de la educación en las regiones.

Dentro de los principales hallazgos y conclusiones, Mónica Patricia Ospina Londoño, profesora del Departamento de Economía de EAFIT, precisa que el acceso a la educación superior sí ha aumentado, de modo que las universidades han sido exitosas en atraer a estudiantes, pero no en evitar la migración.

También asegura que la oferta es aún muy concentrada en ciudades principales y que en otros casos los alumnos se inscriben a las universidades de su región, sin embargo muchas veces estas deciden no abrir el programa si no se responde a cierta demanda.

Hallazgos como estos permitirán que el Estado pueda tomar acciones, en términos de política pública, frente a la oferta y la calidad de los programas de regionalización. La idea de la investigación surgió a partir de un estudio previo sobre la migración en Antioquia que efectuó la Universidad para la Gobernación de Antioquia y Proantioquia durante 2012.

“Que la gente se mueva no debería ser una pregunta importante si simplemente obedece a la búsqueda de mejores lugares, lo que es razonable porque los mercados funcionan así. Lo importante es ver si en realidad el Estado no está dando una oferta adecuada en las regiones y si los programas de regionalización no están teniendo el efecto para el que se crearon”, sostiene.

Para dónde van?

Para Daniel Cuartas Rocha, asistente de investigación del Departamento de Economía, la aplicación fundamental de la investigación consiste en poder saber de dónde vienen los estudiantes y hacia dónde se van, debido a que esto recae sobre las universidades, porque al utilizarse los cupos de la gente de la misma ciudad se saturan los sistemas educativos, principalmente los públicos.

Así mismo, afirma que los resultados buscan contribuir al diseño de estrategias que permitan atender a esa población de manera específica, porque se requiere cierta adaptación en los primeros semestres para evitar la deserción.   

De acuerdo con Gustavo Canavire Bacarreza, director del Centro de Investigaciones Económicas y Financieras (Cief) de EAFIT, históricamente la oferta en la educación en Colombia ha estado muy concentrada en las principales capitales del país como Bogotá, Medellín y Cali, por lo que gran parte de la gente solía desplazarse para poder acceder a educación superior.

Uno de los fenómenos que se dio en las décadas de los 90 y de 2000 fue la aparición de nuevas universidades y la expansión de la oferta en educación superior en las distintas ciudades, incluso en las intermedias, y se generó un efecto sobre la movilidad en la educación superior en Colombia.

“Eso nos lleva a pensar que la educación de las ciudades intermedias puede no ser tan apreciada por la gente y es por eso que migran o que en muchos casos el efecto de la oferta en ciudades intermedias y pequeñas no está satisfaciendo la demanda que existe en esas ciudades”, expresa Canavire Bacarreza, para argumentar la importancia de este estudio, dadas sus implicaciones de política pública.

La situación puede ser comparable con otros países, concluye la profesora Ospina, no obstante, en las naciones en desarrollo ocurre más en términos de la calidad, mientras que en Colombia se combinan los dos factores: hay muy poca oferta y la calidad puede ser distante.