Martes Septiembre 2 de 2014,
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Los aspectos que inciden sobre la buena gestión de un rector de universidad pública PDF Imprimir E-mail

Marzo 8/13 El exceso de democracia, el poder de representantes y profesores, falta de un estatuto claro, un plan de acción y gobierno, intereses personales, intereses gremiales, presión de profesores con doctorado, falta de claridad del rol de egresados y de sector productivo, presión por menos matrícula, intereses sindicales, fuerza del Consejo Académico y la necesidad de un código de ética, son losprincipales aspectos que condicionan el éxito de una buena rectoría en una universidad pública.

Así lo consideran los rectores de las unviersidades públicas entrevistados por los investigadores del libro "Gobierno Corporativo en las Instituciones de Educación Superior", publicado conjuntamente por el MEN-CESA, y dirigido por José Manuel Restrepo.

Según la publicación, son muchas las presiones que recibe un rector, que ve cómo su anhelo académico y programa de gobierno comienza a afectarse cuando llehga al cargo  y debe buscar mediar entre una enorme cantidad de conflictos de interés de los diversos actores de la institución.

Como la universidad es pública, entonces todos se creen dueños de la misma, opinan y exigen derechos por igual, por lo que la gestión se convierte en una mezcla de intereses gremiales y casi que sindicales de parte de profesores, administrativos, docentes, egresados y sector productivo, entre otros aspectos, que o solo piensan en sus intereses o no representan adecuadamente a sus sectores, al punto que algunos representantes hablan a nombre propio pero no rinden cuentas reales a sus representados.

Como dice un rector entrevistado, "no hay nada más privado que lo público", porque en la medida en que las personas se sienten dueñas de lo público, buscan apropiarse de aquellos que finalmente es de todos.

Eso lleva, por ejemplo, a que los profesores tiendan a elegir a aquellos colegas que son sus amigos y que, en caso de ser elegidos, podrían darles beneficios a ellos (como menor carga académica), en detrimento de los intereses de la institución, así como algunos administrativos buscan mejoras salariales sin ofrecer mejora en su desempeño.

Y en últimas, como tampoco hay una rendición de cuentas ajustada a la promesa electoral del aspirante a rector, poco se cumple de todo lo que éste ofrece en campaña, pues el día a día y las presiones impiden lograr el cumplimiento efectivo de un plan de gobierno de largo plazo.