Congreso de Chile aprueba ley de gratuidad de la educación superior

Enero 26/18 El Congreso de Chile aprobó, en último debate, la ley de educación superior que establece su gratuidad universal en un país con 17,5 millones de habitantes.

También se crea una Superintendencia, que fiscalizará el cumplimiento de la normativa, establece la acreditación institucional obligatoria, y conforma una subsecretaría de Educación Superior, que velará por la coordinación del sistema.

La presidenta Michelle Bachelet señaló que esta ley "fortalece su gestión institucional, devuelve al Estado su rol protagónico en asegurar una educación superior pública de calidad".

La ministra portavoz, Paula Narváez, aseguró que es "una muy buena noticia para las familias chilenas, para miles de jóvenes a los que hoy día, en Chile, se les ha garantizado y reconocido la educación como un derecho".

La ministra de Educación, Adriana Delpiano, declaró tras la votación que "Chile hoy es mejor que ayer".

Una educación pública gratuita, de calidad y sin fines de lucro ha sido el eje de las movilizaciones que por varios años han mantenido los estudiantes chilenos. Precisametne una de las líderes de aquellas movilizaciones, en 2011, fue la hoy diputada Camila Vallejo, quien señaló que "la ausencia de fiscalización es lo que tenemos hoy día. Con la aprobación se crea una Superintendencia que vela por la educación".

"Estamos hablando de décadas peleando por un marco regulatorio coherente y ponerle freno a este libre mercado y lucro en el mundo privado. Con esta ley se crea una Superintendencia, nuevos estándares de acreditación, que hoy no es obligatoria y que esta reforma hace obligatoria; se termina el lucro y se consagra la gratuidad​", agregó la militante comunista,  Vallejo.

El Gobierno de Michelle Bachelet había puesto en marcha varias medidas enmarcadas en tales demandas, como una gratuidad progresiva a nivel universitario, el fin del lucro y la selección en la enseñanza básica y secundaria.

En Chile, la educación universitaria fue gratuita en Chile hasta 1981, cuando la dictadura de Augusto Pinochet simplificó los requisitos para la creación de universidades privadas, que se multiplicaron hasta superar las cuarenta, que en un esquema de mercado tenían libertad para fijar el valor de sus matrículas.

Adaptación de: Eldiario.es y Tele13