Unicauca: Exrector Castrillón dice que su sucesor, José Luis Diago, cuestiona indebidamente su gestión


Dic 7/17 El exrector 2012-2017 y ahora profesor de la U. del Cauca, Juan Diego Castrillón Orrego (izq), pide a su sucesor José Luis Diago Franco que se oficialicen los hallazgos de tipo fiscal, disciplinario y penal que "supuestamente", dice Castrillón, halló una comisión de la actual rectoría para analizar "problemas gravísimos desde el punto de vista administrativo y ético en la dirección anterior".

Diago ha dicho que sólo se pronunciará cuando "la controversia termine siendo definida por una tercería".

El siguiente es el texto de la carta de Castrillón Orrego:

Respetado universitario

La experiencia personal y profesional que viví con usted y otros distinguidos universitarios de 2012-2017, siempre será valorada por mí como el más destacado privilegio como profesor que me ha dado la Universidad del Cauca. Logramos que profesores universitarios con diversas identidades ideológicas, políticas, académicas y de género,  conformáramos un equipo, que discutía y buscaba en los espacios universitarios la consolidación de el Plan de Desarrollo que se propuso, conocido como Calidad Académica, con Compromiso Nacional y Regional Fueron cinco años donde, como equipo,  desde mi percepción, aprendimos a ser amigos, a conocernos y por supuesto a respetarnos. Siempre sentí la solidaridad incondicional suya en implementación de todas nuestras políticas.

Desde que concluí la experiencia como coordinador del equipo de dirección anterior de nuestra Alma Mater he decidido no reunirme los miembros del equipo de la dirección que presidí para no dar fundamento a construcción de leyendas universitarias sobre grupos de oposición presididos por el ex rector o actividades de evaluación obsesiva a la administración universitaria actual. Considero que lo mejor que puede hacer un ex-rector es hacer silencio solidario hacia el equipo de dirección que ha asumido la responsabilidad de dirigir los destinos de nuestra querida institución. La única reunión que había sostenido para hablar de asuntos universitarios fue una que hace más de un mes usted amablemente me invito a la rectoría, con dos miembros de su equipo de trabajo, en la cual me fueron presentadas preocupaciones sobre decisiones administrativas que se habían tomado en la administración anterior que usted consideraba de forma legítima debían revisarse. La reunión me pareció fraternal y sincera. Le hice la sugerencia respetuosa que propiciara que miembros del equipo actual de dirección se reunieran con los miembros de la dirección anterior para concretar temas y ubicar con precisión las razones que fundamentaron decisiones administrativas que ustedes les ha tocado manejar como directivos. Le recordé que tengo el mejor de los conceptos del equipo de dirección que me acompaño durante el periodo rectoral y que cada una de las preocupaciones que me expresaron tenía una explicación.

Con sorpresa este miércoles 22 de noviembre me reúno con un grupo de universitarios y me informan que desde el mes de mayo usted y miembros del Consejo Académico, han estado insinuando en diferentes espacios universitarios que ha habido problemas gravísimos desde el punto de vista administrativo y ético en la dirección anterior. Me informan además que usted ha comentado a varios periodistas de la ciudad que tiene una “bomba” ética sobre la administración anterior. Lamentablemente conecto este hecho a la situación, desagradable, vivida por el miembro de la Unidad de Protección Nacional que me acompaña desde hace varios años, quien recibió una llamada por parte del Control Interno disciplinario de la Universidad averiguando sobre el uso de los vales de peajes por parte de la rectoría anterior e indagando sobre el uso de los viáticos que él recibía como mi escolta personal por parte de la Universidad (situación sin fundamento pues hace 12 años tengo protección personal y la institución no asume, ni tiene que asumir, sus costos). Este último hecho se lo comunique a usted y me dijo que no le dieran importancia que eran funcionarios que se excedían en sus competencias.

Los colegas de la mencionada reunión, me informaron que usted coloquialmente en muchos espacios ha comentado que le he dejado “La hoya pelada, pues le deje todo el presupuesto ejecutado”. Seguramente los periodistas y algunos universitarios no tienen información sobre cómo funciona la Universidad desde el punto de vista de la planeación, y eso fundamenta que se generen malas ideas. Sabe usted señor rector que la responsabilidad de la anterior dirección era ejecutar el Plan de Desarrollo aprobado por el Consejo Académico, del cual usted hacia parte y el Consejo Superior, plan que esta diseñado para ejecutarse del primero de enero de 2013 al 31 de diciembre de 2017 (el subrayado es mío). Vale decir, usted hoy está culminando lo planeado por la anterior administración, que reitero, usted hizo parte activa, lo que por lógica incluye que debíamos dejar todas las actividades universitarias en plena ejecución y financiadas. Todas las obras que hoy están ejecutándose El Centro Cultural Universitario, el edificio de la Facultad de Ciencias Humanas, el edificio Bicentenario, muchas otras obras en las facultades, la garantía de los salarios a todos los profesores de planta, el pago de 11 meses de salario a los profesores ocasionales, el equipo de contratistas administrativos de las facultades, en general todas las acciones universitarias debieron dejarse funcionando y debidamente organizadas.

Recuerde señor rector que la dirección que usted preside solo hasta finales de 2018 puede mostrar reales ejecutorias de el Plan de Desarrollo 2018-2022 que usted liderara y con toda seguridad será aprobado por el Consejo Superior en el próximo mes de diciembre. Lamentablemente para los deseos de algunos de sus colaboradores, los indicadores que se han mostrado en diferentes dimensiones a nivel del sistema universitario nacional en los últimos meses, que dejan a la Universidad del Cauca en excelentes posiciones, es obra de la buena energía de la comunidad universitaria durante el periodo 2012-2017. Haberse ubicado nuestra Alma Mater como una institución de educación superior categorizada como de doctorado, es el cumplimiento de las estrategias que se impuso el colectivo universitario de multiplicar el número de posgrados que se tenían en 2012, se pasó de tener 52 programas en esta dimensión en dicho año a 117 en abril de 2017, en esa dinámica se pasó de tener 5 doctorados a 10 doctorados. Haber completado el número de programas requerido para la re-acreditación institucional es la conclusión del trabajo de los decanos, jefes de departamento, profesores y la dependencia de calidad que dirigía hace algunos meses el profesor Juan Carlos Varona, quien en su informe de gestión describió que dejaba 28 programas de pregrado en pleno proceso de acreditación y pendientes de las decisiones del Consejo Nacional de Acreditación de las licenciaturas.

Todo lo anterior lo podemos evaluar públicamente si usted lo considera pertinente, pero el motivo de mi comunicación  es que en la mencionada reunión fui informado que la Dra. Leyla  Muñoz y la Dra. Lucy Amparo Guzmán de Control Interno displinario por orden expresa suya están realizando una exhaustiva investigación de todos los eventos administrativos y académicos que se sucedieron durante mi rectoría, pues en la opinión suya y de las dos funcionarias hubo manejos no éticos de los recursos universitarios. Más grave aún, me comentan, que estas dos distinguidas universitarias no se miden y en diferentes espacios institucionales y plantean de forma abierta que la misión que usted les encomendó está ¨produciendo resultados¨. Lo curioso es que llevan casi siete meses en sus pesquisas y ni usted ni ellas me han notificado ningún hecho para poder organizar mi derecho a la defensa.

La actitud de las profesionales Leyla Muñoz y Lucy Amparo Guzmán me deja sorprendido, pues como funcionarias de la universidad tuvieron durante mi gestión el más irrestricto apoyo para que realizaran sus funciones y mi más entera confianza. De Control Interno recibí comunicaciones aproximadamente cada quince días y en ninguna de ellas fueron expresadas novedades que tuvieran que ver el manejo no ético de los procesos administrativos y académicos. Es más a Leyla Muñoz siempre la defendí pública y privadamente como una persona profesional preocupada por realizar sus funciones correctamente y para evitarle ambientes no agradables en su desempeño tome la decisión de trasladarla de división.

Fundamentado en la amistad y el colegaje que hemos tenido, le solicito respetuosamente señor rector que propicie una reunión universitaria donde se me notifique formalmente los hallazgos de tipo fiscal, disciplinario y penal que supuestamente la comisión nombrada por usted para que investigue los procesos administrativos y académicos de mis cinco años como rector ha encontrado y de esta manera darme la oportunidad de ejercer mis derechos constitucionales  a la defensa y al buen nombre.

Le comento con la mayor humildad que de ninguna forma con esta comunicación busco que usted o algunos miembros de su equipo de dirección me hagan reconocimientos por la labor realizada como directivo universitario, estos ya han sido dados por un inmenso grupo de universitarios, el sistema universitario nacional y por la Universidad del Cauca.

 

Atentamente

 

 

JUAN DIEGO CASTRILLON ORREGO

Profesor Universitario