No acreditadas, en vilo por no aprobación de proyecto que modifica Plan Nacional de Desarrollo

Nov 25/17 En la Asociación de IES de la Costa Atlántica ASIESCA (y las IES no acreditadas de todo el país) hay preocupación porque no se hace segundo debate del proyecto de ley, radicado por la representante Martha Villalba, que busca extender por 2 años la entrada en vigencia del artículo 61 de la Ley 1753 de 2015, (Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2014- 2018, que dice que a partir de 2018 sólo las universidades y los programas acreditados podrán ser objeto de beneficios de becas o de créditos Icetex.

La advertencia la hizo Sandra Devia, Directora Ejecutiva de ASIESCA (y asesora de la U. Autónoma del Caribe), al advertir que en la Costa Atlántica podrían ser 6 mil los estudiantes afectados.

Ante tal situación, la representante Marta Villalba en coordinación con el Ministerio de Educación radicó el proyecto de ley 095 de 2017, ‘Por medio del cual se establece una medida transitoria para la continuidad del servicio de educación superior en el país’, que ya surtió su primer debate en la Comisión Sexta de Cámara y que busca adicionar un parágrafo transitorio al artículo 61 del PND. Así mismo, explicó que el proyecto propone conceder un mayor plazo (cinco años), para condicionar los créditos educativos y becas financiadas por esta entidad, solamente a la oferta educativa acreditada.

“Ampliando el plazo vamos a lograr que las Instituciones y programas de Educación Superior que hoy no cuentan con un reconocimiento en alta calidad, continúen en su proceso de acreditación. Nosotros no podemos entrar a juzgar a las universidades que no estén acreditadas y tampoco sus programas, porque el hecho de que no lo estén no significa que presten un mal servicio. Hay que reconocer que estas vienen haciendo su trabajo y una gestión importante para lograr acreditarse”.

Uno de los desafíos más grandes que enfrenta el país en materia de educación es luchar contra la deserción escolar. Sorprende que uno de cada cinco estudiantes en Colombia no continúe estudiando después de la primaria, que el 12 % quede por fuera en la básica secundaria y que solo 48 de cada 100 de las zonas rurales del país culmine la educación media.

Pero en la educación superior el desafío es mayor: solo la mitad de los matriculados se gradúan, según cifras de la OECD. Un estudio de la tasa de deserción por grupo concluyó que, en promedio, uno de dos matriculados no termina los estudios de educación superior. Según el mismo informe, la tasa de deserción alcanza el 33% al final del primer semestre y el 71% en el décimo semestre. Esto nos debe llamar a la reflexión. Pero además llama la atención el abandono por tipo de formación: las cifras del 2013 destacan que esta situación se presentó, durante el transcurso del programa, en universidades, en un 45%; en instituciones tecnológicas, 54% y en instituciones tecnológicas profesionales, 62%.

Así mismo, la tasa anual de deserción hace unas importantes diferencias según las regiones. En el Atlántico, por ejemplo, es de 10,7%, muy similar a la de Bogotá, que es de 10,9, pero en Casanare llega hasta el 16,8%.

Estas falencias de la educación también ocurren en América Latina y el Caribe, donde más de 20 millones de universitarios asisten a más de 10 mil instituciones que ofrecen más de 60 mil programas y donde, según el Banco Mundial, el número de estudiantes universitarios se duplicó en los últimos 15 años.

Información de referencia: Icetex sólo para IES o programas acreditados entraría en vigencia en 2020