Mineducación debe asumir su responsabilidad en la crisis de la U. Incca

Nov 17/17 Pese a que la situación era desfavorable y se había advertido, en mayo pasado, el Viceministerio de Educación Superior levantó las medidas de inspección y vigilancia que tenía sobre la U. Incca, por considerar que esa IES había avanzado positivamente en su plan de mejoramiento.

Hoy la realidad ratifica que fue un grave error esa actuación, y que la Incca cada día se acercar a un final infortunado (que incluso podría ser la liquidación), si el Ministerio no salvaguarda sus intereses en ejercicio de su responsabilidad constitucional de garantizar el derecho a la educación de los estudiantes y brindar acciones de fomento.

La Universidad busca silenciar su situación, en la esperanza de que no se afecten las inscripciones y matrículas para poder reunir recursos y tratar de salir a flote, pero el problema es que la situación es tan delicada que ni siquiera esto asegura su sostenibilidad.

Más de 10 semanas de retraso en la nómina de docentes y administrativos, clases afectadas por docentes que se han negado a darlas hasta que les paguen, renuncias de funcionarios, incumplimiento a proveedores, la esperanza de que el Ministerio del Trabajo les apruebe el despido masivo de más de 120 trabajadores y una clara incapacidad de cumplir muchos de los acuerdos suscritos documentalmente con el Ministerio de Educación, tienen en riesgo el cumplimiento de condiciones mínimas de calidad para los estudiantes actualmente activos y el futuro de los trabajadores.

Y mientras tanto, el Ministerio pasa callado. La viceministra Natalia Ruiz, que cada vez se ve y escucha menos, prometió en mayo de 2014, que "estaremos atentos a cualquier solicitud, cualquier queja o cualquier información que como es normal manejamos desde la oficina de Inspección y Vigilancia" (ver video).

Es hora de actuar.

Información de referencia: Sin salarios y sin clases, estudiantes y profesores demandan respuestas a la Universidad Incca