"Por favor, no le cerremos las puertas a Ser Pilo Paga", pide rector de Uniandes

Nov 5/17 Uniandes es la IES privada con matrícula más elevada del país y la principal beneficiaria de Ser Pilo Paga. Ha recibido cerca de 50 mil millones y la proyección para las cuatro cohortes promovidas por este gobierno puede llegar casi a los 300 mil millones de pesos.

Su rector, Pablo Navas (foto), acogió el argumento del exrector de la Nacional, Moisés Wasserman, sobre el riesgo de crear un "apartheid" educativo al centrar la discusión en públicas  privadas, y en el diario El Tiempo, dice que "estaríamos matando nuestro futuro" si se acaba Ser Pilo Paga.

La siguiente es su columna de opinión:

Gran lección nos dio el exrector de la Universidad Nacional Moisés Wasserman en su columna ‘Esa no es la pelea’, publicada en EL TIEMPO el pasado 28 de octubre, en relación con el programa del Gobierno conocido como Ser Pilo Paga (SPP).

Estoy seguro de que desde las universidades no estatales todos estamos de acuerdo con el planteamiento del exrector, de que la universidad pública de calidad es la mejor herramienta con que cuenta el Estado para generar equidad y desarrollo social. Y estaremos siempre prestos a apoyar todo esfuerzo que se haga para estimular su crecimiento en cobertura y calidad. Adicionalmente, son las universidades públicas de calidad con las que tenemos las mejores relaciones y lazos de colaboración. Desde el liderazgo de la universidad no estatal, admiramos y apreciamos la labor, el nivel y el impacto generado por las grandes universidades oficiales.

El planteamiento de un ‘apartheid’ educativo, como lo presenta el Dr. Wasserman, en donde los jóvenes de altos y bajos ingresos jamás tienen espacios de encuentro, es un poderoso argumento para entender algunos de los impactos de SPP. Hace unos años, el entonces rector de la Universidad de Antioquia, Dr. Alberto Uribe, en una intervención pública que hizo en la Universidad de los Andes, mencionó cómo la universidad pública había perdido la característica de ser el lugar de encuentro de todos los colombianos sin importar su proveniencia o nivel socioeconómico. Enfatizó el Dr. Uribe en cómo durante la última mitad de siglo los buenos estudiantes de estratos bajos iban a las buenas universidades públicas y los buenos estudiantes de estratos altos iban a las buenas universidades no estatales. SPP está cambiando esto para las segundas.

Gracias a este programa, a las mejores universidades no estatales están acudiendo estudiantes que nunca lo hubiesen soñado dada su incapacidad de poder pagar las matrículas asociadas con una buena educación. Esos mismos estudiantes tampoco hubiesen podido entrar a las universidades públicas de calidad dado su bajo porcentaje de aceptación, que puede llegar a ser inferior al 10 por ciento de los postulantes.

Por primera vez en la historia, los aspirantes de los mejores colegios privados de Colombia están compitiendo de igual a igual con estudiantes que, teniendo la capacidad intelectual, se quedaban por fuera del juego por razones económicas. SPP ha logrado que jóvenes talentosos de todos los rincones del país sean parte de universidades que siempre anhelaron pero que nunca habían estado a su alcance.

Hoy día, las universidades no estatales de calidad están aportando a la equidad más que nunca, ofreciendo una educación de calidad a aquellos que lo merecen, sin mediar los ingresos familiares. 

Personalmente creo, como lúcidamente plantea el Dr. Wassermann, que la controversia está mal enfocada. Tratar de solucionar las muchas veces justas exigencias de financiación de la universidad pública, destruyendo un programa que está mostrando resultados maravillosos y comprobables en muchos aspectos, sería una equivocación mayúscula. Cuando uno mira a la cara a cualquiera de los 30.000 jóvenes del programa, y ve el esfuerzo enorme que han hecho para llegar a donde han llegado, y el que están haciendo para mantenerse y salir como profesionales, se hace evidente que sería un verdadero crimen social acabar la única oportunidad que han tenido en generaciones. Sería condenarlos a otros muchos años de aislamiento y marginamiento.

Ser Pilo Paga comprobó que el talento está uniformemente distribuido en todo el país. Son las oportunidades las que no lo están. Y por ello este programa es un primer gran paso en la dirección correcta. Por favor, no le cerremos nuevamente las puertas al talento juvenil colombiano. Estaríamos matando nuestro futuro.

Información de referencia: Polarizar Ser Pilo Paga es promover un apartheid educativo- Moisés Wasserman