Universidades privadas brasileras piden una política de estado en educación superior

Sept 23/17 "Brasil demanda una política pública clara, consistente y de largo plazo para su educación superior, que pueda ser considerada como de Estado y no de Gobierno". Así inicia el diagnóstico nacional sobre la materia realizado por el grupo de universidades privadas reunido en SEMESP, que lideró una investigación coordinada, entre otros, por Claudio Rama, Simon Schwartzman y Liz Reisberg.

Por la magnitud de ese país, el tener más universidades mejor ubicadas que Colombia en los rankings mundiales y la naturaleza de su problemática similar a la nuestra, estos son las principales descripciones de ese sistema educativo, derivadas del informe "Diretrizes de Política Pública para o Ensino Superior Brasileiro":

1) La cobertura neta de educación superior (jóvenes entre 18 y 24 años matriculados en educación superior) del 18%, a 2015. La tasa para matrícula en todas las edades y niveles de educación superior es de 34.5%. Para llegar al 50% en 2024, necesitan incluir en el sistema a 3 millones de jóvenes.

2) Las propias IES son conscientes de la necesidad de contar con un modelo de regulación en la educación superior no burocrático ni centralizador, que impulse mejor la autoevaluación, la autorregulación y una menor dependencia gubernamental.

3) Lo anterior debe ir acompañado de un reconocimiento de la diversidad e identidad institucional.

4) También hay un fuerte debate en torno del financiamiento. Consideran que los dineros para investigación se justifican si son para actividades de naturaleza pública e incluso se sugiere la posiblidad de que parte de la educación pública (en virtud de la crisis fiscal, y por los beneficios privados), puedan tener algún cobro. También como una forma de aportar a la universalización de la educación, pues la gratuidad no es sinónimo de ello en ese país.

Incluso consideran que hay un injusto equilibrio en el hecho de que los estudiantes ricos se gradúan de colegios privados y acceden, gratis, a la universidad pública.

5) Sugieren la adopción de un modelo, como el que Colombia quiere implantar, de pago del crédito estudiantil contra el resultado laboral del egresado.

6) Se pide incentivar el financiamiento del posgrado, alineado con la investigación de necesidades concretas del país.

7) Como en Colombia, la mayoría de doctorados terminan trabajando en el sector universitario, ajenos al mundo laboral. Piden replantear la evaluación de la producción científica, más allá de artículos publicados. Debe considerarse, por ejemplo, el aporte real para la economía y la sociedad de las investigaciones realizadas.

8) Demandan nuevas visiones académicas que incentivan el emprendimiento y la creatividad,e ntre otros, para que los estudiantes puedan enfrentarse exitosamente a los desafíos contemporáneos.

9) La matrícula tiene una alta participación de la educación a distancia y virtual, por lo que se pide más libertad para que las IES tengan libertad para innovar e introducir adaptaciones permanentes en los ambientes tecnológicos, que faciliten el acceso al conocimiento. Es necesario flexibilizar y acelerar lso procesos de creación de nuevas IES para la oferta a fistancia y virtual, para favorecer la extensión de la oferta, a todos los niveles.

10) Claman por un mayor incentivo a la movilidad académica internacional de alumnos y profesores, para favorecer su comprensión de mundo e interacción con otros públicos.