3 grupos están detrás de la rectoría de la U. Distrital, en un proceso que podría caerse

Sept 19/17 Tal y como lo informó este Observatorio, 7 de los 9 aspirantes habilitados por la Secretaría General no cumplen con el requisito exigido de ser reconocidos como investigadores por Colciencias. Por ahora la Comisión del Consejo Superior los mantiene habilitados porque los identifican con algún grupo de investigación, pero pueden llegar las demandas que den al traste con el proceso.

Al mismo tiempo, se conoce que el clima político lo marcan tres grupos que estarían detrás del cargo. Existe la preocupación que la posible irregularidad en los requisitos, la pugna de estudiantes que buscan más participación y la politiquería que aparentemente había desaparecido de esa Universidad, eche atrás todo.

Según El Espectador, las inconformidades expresadas por diversos sectores ya generaron las primeras solicitudes formales de nulidad del proceso. De ser admitidas, se podría retrasar el trámite de elección, que esperan tener definido a más tardar en diciembre.

La más reciente fue interpuesta ante el CSU, en la que cuestionan la forma flexible como interpretaron el requisito de “ser reconocido como investigador por Colciencias”. Si bien sólo dos candidatos cumplen esta condición, según las directivas de la universidad, los otros siete fueron habilitados por ser integrantes de grupos de investigación o tuvieron referencias de productos reconocidos por la entidad en su hoja de vida en la plataforma Cvlac. No obstante, no es claro si esto es suficiente para ser considerado investigador. Por esto, la demandante solicitó al CSU reiniciar el proceso de elección y cumplir a cabalidad con la exigencia, pues de lo contrario habría que modificar los requisitos de clasificación para los aspirantes.

Otra demanda de nulidad fue interpuesta por el vicepresidente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Distrital (Sintra-UD), José Alexánder Muñoz, ante un juzgado administrativo de Bogotá. Él asegura que la Resolución 007 del 10 de julio de 2017, con la que se abre la convocatoria de elección de rector, viola la Constitución, porque creó una inhabilidad al impedir que quienes ocupan cargos directivos se postulen. En este caso solicita la suspensión provisional del proceso de elección.

Lucha de poder

Más allá de los reparos al proceso de elección y las demandas que buscan mayor claridad en el proceso, hay otro factor que está influyendo en el proceso: una lucha de poderes, de quienes quieren quedarse con el principal cargo del centro educativo. La comunidad académica reconoce tres grupos que buscan quedarse con la rectoría.

El primero estaría liderado por Antonio Caicedo, fundador de la Asociación de Jubilados Docentes, y por Fabio Lozano, quien fue rector y posteriormente representante de los exrectores en el CSU.

El segundo es el liderado por el excongresista Samuel Arrieta (fue representante estudiantil) y Lombardo Rodríguez (representante de los profesores), quienes se organizaron para hacerle contrapeso al grupo de Caicedo y Lozano.

Finalmente, está el conformado por un grupo de profesores llamado Cuide, liderado por el exrector Ricardo García, y del que sería parte el actual rector encargado, Carlos Javier Mosquera. El Cuide no tiene una base fuerte, aunque ha ocupado altas posiciones dentro de la universidad.

En la actualidad, varios de los candidatos tienen afinidades con estos grupos, como es el caso de Wilman Navarro, quien abiertamente ha hecho campaña por Arrieta o el caso del exrector Ricardo García, que en esta ocasión se presentó a la convocatoria.

Por ahora sigue en marcha la elección. Aún no hay respuesta ante los reparos y los nueve candidatos preseleccionados siguen en carrera. Si nada extraordinario ocurre, esta semana presentarán las pruebas de conocimiento y tendrán la entrevista inicial con el Consejo Directivo. Luego sus nombres serán sometidos al escrutinio de la comunidad estudiantil, votación para la cual varias asociaciones han anunciado que no participarán.

Fuente: El Espectador