1.8 billones recibirán universidades Nacional y Distrital con aprobación de estampilla

Sept 5/17 No quedaron del todo contentos los representantes de las universidades, que esperaban que la tarifa que la capital cobra a los contratistas del distrito subiera del 1.0% al 1.54% para que los aportes proyectador para las universidades fuera de 2.5 billones en los próximos 30 años. Tras largos debates, el Concejo consideró que 1.1% es lo adecuado para no encarecer demasiado la contratación en la ciudad.

Con la decisión, que ahora pasará a plenaria de Concejo, las instituciones recaudarán $1,87 billones de pesos, de los cuales $561.000 millones serán para Nacional, mientras que $1,3 billones irán para la Distrital.

El principal argumento de la Alcaldía para oponerse a ese incremento es que los contratistas no pagan la estampilla de su bolsillo y que terminan incluyendo ese gravamen al costo de las obras y, que, además, con la avalancha de proyectos que se vienen los recursos se van a multiplicar.

Actualmente, lo que se cobra como estampilla con destino a la Universidad Distrital es el 1 % del valor de cada contrato que firma el Distrito. Este costo lo asume el contratista, ahora aumentará 1,1%, valor que se suma a las otras tres estampillas que sumadas dan el 3,6 % del valor de los contratos en bruto.

El Congreso aprobó el año pasado que la Universidad Nacional se beneficiara de esta estampilla, por ello comenzó a recibir el 30 % de la misma lo que serviría para investigación, reforzamiento de infraestructura de la sede Bogotá.

De acuerdo con el vicerrector administrativo de la Universidad Distrital, el aumento no era lo que se esperaba dado que los recursos a dicha universidad disminuyeron con la inclusión de la Nacional. "Lo que queríamos garantizar son las metas del plan de desrrollo, el cual presentaremos en estos días ante el Concejo directivo".

La principal razón por la que no se aumentó un aumento mayor, de acuerdo con algunos de los concejales, es el impacto fiscal que tendría sobre la contratación del Distrito. Según dijo la semana pasada a este medio el cabildante José David Castellanos (Cambio Radical), “esto hace que se afecte la eficiencia económica, los costos de cumplimiento y la racionalidad fiscal de esos contratos. Lo que le resta competitividad a las entidades del Distrito al incorporar costos que no se dan en el sector privado”.

Para el concejal Jorge Torres, uno de los promotores del proyecto "se habla mucho del responsabilidad social empresarial, pero de acuerdo con los argumentos que da la Secretaría de Hacienda y varios concejales, al parecer los constructores le hacen conejo a ese aspecto y trasladan un aporte que deberían hacer de sus utilidades a los costos del proyecto que paga la administración distrital".

Por ahora, el Concejo se comprometió a revisar los porcentajes de ejecución de la Universidad Distrital para analizar la necesidad de que el Distrito haga mayores aportes a la institución.

La importancia de estos recursos radica en lo que se ha logrado hacer en estos 15 años de vigencia. Por ejemplo, la Universidad Distrital logró crear nuevos doctorados, acreditarse, construir nuevos sistemas de información y mejorar la dotación de las bibliotecas. Además se invirtió en la construcción de la nueva sede en El Porvenir (Bosa); la biblioteca general de la institución, que ahora queda en el antiguo matadero distrital, y en la ampliación de la sede tecnológica en El Ensueño.

Este impuesto se creó en 2001 y, según la ley, se fijó por 15 años, con un cobro equivalente al 1 % del valor bruto de los contratos firmados por todas las entidades del Distrito. En su momento la bautizaron “estampilla Universidad Distrital Francisco José de Caldas 50 años”. Este año termina su vigencia y por eso la administración radicó una solicitud, no sólo para extenderla por 30 años más, sino para aumentar el porcentaje de recaudo.

Para Óscar Sánchez, exsecretario de Educación, “las estampillas no son el mecanismo de financiación ideal”, pero se usan porque son temporales, mientras que las asignaciones presupuestales se vuelven recurrentes. 

Recordó que la estampilla le ha servido a la Distrital, pero las obras que financió con esos recursos tuvieron problemas de eficiencia y corrupción.

El Espectador y El Tiempo

Información de referencia: Polémica por aumento en la financiación de las universidades Nacional y Distrital