Pelea entre sindicatos de la U. del Tolima no ayuda a encontrar urgente solución a crisis financiera

Agosto 22/17 Sin unidad ni serio compromiso entre gobernación, rectoría, Ministerio de Educación y trabajadores de la U. del Tolima, esta IES enfrentaría una mayor y más grave situación financiera, con riesgo de parálisis de sus actividades, incumplimiento de calendario académico y mayor rezago. Desde septiembre no tendría forma de cumplir sus obligaciones financieras.

La Gobernación no da más recursos hasta que vea cambios; la rectoría no tiene ni siquiera respaldo del SUE;  los trabajadores y los sindicatos están enfrentados entre sí frente a si aceptar o no los recortes; y el Ministerio de Educación pasa de agache.

Gobernador promete dinero, si hay cambios

"Con la Universidad me comprometí en un discurso en el Centro de Convenciones, yo estoy dispuesto a presentar al final de mi mandato una nueva ordenanza para incrementarle las transferencias (...) a la Universidad le corresponde ajustarse a unos gastos, a los recursos que tiene, no puede seguir recorriendo el camino de la burocratización y el clientelismo.

Debe haber una reestructuración en la UT y para eso se contrataron los estudios con la Universidad del Valle, o tenemos una universidad para educar a los jóvenes del Tolima o tenemos una universidad para repartir puestos, esa es la decisión que hay que tomar", señaló el gobernador Oscar Barreto, en entrevista con la emisora Ecos del Combeima.

Trabajadores, enfrentados

De otro lado, El Observatorio conoció una comunicación de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios ASPU, dirigida a la Central Unitaria de Trabajadores ASPU, en la que rechazan la posición de los otros tres sindicados SINTRAUNICOL, ASEPCUT y SINTRAOFUT, frente al conflicto, por considerar que proponen soluciones que en vez de ayudar, agravan la situación de la universidad.

Dice Alexánder Martínez Rivillas, representante de los profesores ante el Consejo Superior Universitario y vocero de ASPU, que ha recibido amenazas, por defender la posición de 104 profesores que le pidieron defender la re-estructuración de la universidad, para evitar la crisis financiera que se avecina, y cuya respuesta se ha dilatado por dos años.

Entre otras críticas, señala ASPU que estos sindicatos "con sus propuestas quieren conducir a la universidad a su privatización o quiebra total con el fin de conservar una estructura administrativa obsoleta, desbordada en cargos, con salarios insostenibles para una universidad de corte regional y estrangulada por anteriores administraciones quienes, con la complicidad de sus silencios, la terminó por arrinconar al límite de su agonía. Veamos solo cinco ejemplos de las incongruencias que plantean:

1. Hacer un préstamo bancario, es la primera propuesta, es decir hipotecar la universidad de los pobres con tal de seguir sosteniendo una nómina y una estructura que no se compadece con los ingresos. Contra el endeudamiento de lo público con los sectores privado, siempre los sindicatos hemos luchado juntos, por eso extraña que ahora ellos vean como salida esta posibilidad.

2. Unificar los estudiantes de los Centros Regionales de Distancia, lo cual se traduce en crear grupos con mayor número de estudiantes con el fin de reducir catedráticos. Ni un Ministro de Hacienda neoliberal hubiese craneado mejor estrategia de hacinamiento, pérdida de calidad académica y subyugamiento del bienestar de los estudiantes y los docentes.

3. Aumentar oferta de posgrados, política que ha sido directriz del Ministerio de Educación para que las universidades públicas aumenten sus rentas propias y sigan privatizando las posibilidades de sueños de formación de los colombianos pobres.

4. Fortalecer los servicios de extensión y proyección social a través de estrategias de marketing, lo cual parece extraído de los manuales de la privatización más recalcitrantes.

5. Los funcionarios administrativos no directivos con título de posgrado podrán tomar una (1) cátedra, lo cual no solo es violatorio de los principios de meritocracia y concurso que los docentes requieren para ejercer la labor docente universitaria, sino que además pone en riesgo el sistema universitario, porque ahora entonces se puede instituir que un funcionario puede ejercer sus labores y dictar clase al mismo tiempo y por el mismo salario. ¿No es acaso esto otro despropósito?"

Vale recordar que la Universidad del Tolima enfrenta un enorme déficit financiero, y que la única opción viable, hasta el momento, ha sido la de intentar acoger un estudio de la Universidad del Valle que, ante la falta de alternativas y reducción de estudiantes, plantea hacer recortes en la nómina para tratar de salir adelante.

Para SINTRAUNICOL, ASEPCUT y SINTRAOFUT la propuesta de Univalle traerá una amsacre laboral, mientras que para ASPU es una reclasificación que garantizará que no haya dicha "masacre".

Información de referencia: Si no hay una intervención de fondo, U. del Tolima volverá a tener serias dificultades