"Colombia la más educada", del eslogan al engaño

Agosto 3/17 Si algunos dudaban que el eslogan creado por el Gobierno Santos 2 (2014-2018) de hacer de Colombia la más, o la mejor, educada de la región en 2025, fuera a hacerse una realidad, los hechos ratifican que más allá de la motivación y el gancho publicitario de la frase, Colombia está muy lejos de lograr ese propósito, salvo que todo el resto de países de la región estén peor que el nuestro.

Los siguientes 30 hechos -relacionados con educación superior- muestran que, por lo menos en lo que resta de este gobierno, esa apuesta ha sido solo un sofisma:

1) Si bien la cobertura en educación superior ha superado el 50%, ésta se viene estancando, está muy lejos de ser la más alta de la región y la matrícula comienza a sentir efectos de la recesión económica.

2) Pese a las promesas de comienzo de gobierno de ubicar a la Nacional y otras universidades colombianas entre las mejores del mundo, esto no ha sido posible, y no se vislumbra fácil lograrlo en los próximos años.

3) El modelo de financiamiento de la educación superior pública es obsoleto, inequitativo e insuficiente. Los pocos recursos adicionales prometidos por el Gobierno, con la reforma tributaria de diciembre pasado, han sido "secuestrados" por el Icetex, en detrimento de la universidad pública.

4) El "drama" que enfrentó el gobierno para sacar adelante una reforma, necesaria, de la Ley 30 de 1992 paralizó al Ministerio de Educación que no se ha atrevido a avanzar en el tema.

5) El Sistema Nacional de Educación Terciaria ha sido una millonaria inversión en contratos y asesores, que no ha logrado poner de acuerdo al país académico para trabajar juntos y articular niveles.

6) Tanto el presidente Santos como la ministra de Educación han ido dejando de hacer referencia explícita al eslogan, lo cual refleja una "resignación" frente al tema.

7) Dice el presidente Santos, en el último ajuste ministerial, que busca hacer un país "mejor educado", que es totalmente distinto a ser la nación más educada de la región.

8) La imagen de la ministra de Educación entre la opinión pública es pobre. En el último resultado de la encuesta de Opinómetro, realizada la semana pasada, Yaneth Giha saca 2,87 puntos, sobre cinco, en el puesto 13 de 16 ministros (ver la encuesta en detalle)

9) No hay en la agenda pública del Ministerio de Educación Nacional una apuesta seria, oficial, rigurosa y aterrizada, que permita pensar a rectores y actores del sistema, que el país puede avanzar formalmente en el tema en lo que resta de gobierno.

10) De allí que ni el cambio ni la continuidad de la ministra Giha hubiera sorprendido al sector, que sencillamente no ve un norte claro con el actual gobierno. Vea "La preocupante apatía del sector por la continuidad o no de la ministra Giha"

11) La misma encuesta de Opoinómetro señala que sólo el 22% de los colombianos aprueba la manera como el presidente Santos está manejando la educación, y desde hace 18 meses la opinión del país es negativa, ubicándose actualmente en el 74% en contra.

12) Otros temas que son indicadores de la "salud de un país" en materia educativa, también reflejan que el panorama va en contravía del discurso gubernamental: La percepción de corrupción llega al 77%.

13) Frente a la pregunta "¿Cuáles son los tres principales problemas que usted considera que el próximo Presidente de la república deberá resolver?", es significativo que después de la calidad de la salud, que es el primero, el segundo es la Calidad de la educación; el once, la cobertura de la educación. Detrás de estos hay 23 temas de otros sectores.

14) Los recursos de regalías para ciencia y tecnología han caido en cuestionables prácticas politiqueras y de falta de rigor en el trámite de los mismos.

15) En vez de ajustar el sistema y fortalecerlo, el Gobierno prefirió tomar los recursos de ciencia y tecnología para destinarlos a vías.

16) Para el nombramiento tanto de la actual ministra de Educación, Yaneth Giha, como del director de Colciencias, César Ocampo, el presidente tomó alrededor de 100 días dejando a esas entidades en encargo.

17) Colciencias hace muchas cosas, pero se desconoce la apuesta real y su agenda de país.

18) Uno de los programas estrella del gobierno para "ser la nación más educada", Ser Pilo Paga, tiene serios cuestionamientos sobre su efectividad y conveniencia, incluso del Banco Mundial y la OECD.

19) El gobierno no ha sido capaz de sacar adelante requerimientos explícitos de la OECD en materia educativa, para ponerse entre los promedios de los países con mejores prácticas.

20) Se ha prometido tres veces por parte del presidente Santos (dos con Gina Parody y una con Yaneth Giha) que Ser Pilo Paga será política de Estado y esto no ha sido posible.

21) El presupuesto general de la Nación proyectado para 2018 mantiene al sector Educación como uno de los más beneficiados. La gran mayoría de estos rubros se van para funcionamiento y no para inversión. 

22) Pese a tener el mayo presupuesto (35 billones), llama la atención el incumplimiento de la promesa del gobierno de destinar a la educación los recursos dejados de invertir para la guerra, tras la firma del acuerdo de paz (promesa que hizo el presidente Santos a los estudiantes de la Universidad Nacional).

23) Por el contrario, el el presupuesto de Educación decrecerá un poco (pasaría de 35.4 billones a 35.3) mientras que el de defensa subirá (pasaría de 29,9 a 32.4). De allí que el rector de la Nacional, Ignacio Mantilla, recordara la frase de Edmund Burke, en el sentido de que la educación es la mejor defensa de las naciones.

24) Ni qué decir de Colciencias, que bajaría de 380 mil millones a 222 mil. Y eso que en en 2.013 llegó a 430 mil millones.

25) Cultura pasaría de 408 mil millones a 352 mil millones

26) Y hasta deporte y recreación, necesarios para la formación integral, bajaría de 587 mil millones, a 221 mil millones.

27) Tan poca fuerza tiene actualmente el sector educación (y eso que está enunciado en el Plan Nacional de Desarrollo y el eslogan del gobierno: Paz, equidad y educación), que la ministra del área ni siquiera fue considerada por el gobierno para el llamado gabinete del posconflicto.

28) Desde el propio gobierno se ha contribuido a estigmatizar peligrosamente a las IES y programas que no tienen acreditación, desconociendo que ésta es -por ley- voluntaria.

29) El proyecto de "Universidades para la Paz", anunciado por la Presidencia y el Ministerio de Educación Nacional, no pasó del nombre, e incluso fue archivado por la propia entidad.

30) El Gobierno no ha sido consciente y los rectores no han sido capaz de asociarse para darle a entender del grave daño que causarán al país si aplican la norma del Plan Nacional de Desarrollo según la cual, a partir de 2018 sólo se beneficiarán del Icetex las IES y programas acreditados en alta calidad.

.... y la lista sigue