El padre John Franco es el nuevo rector de la U. Católica de Pereira

Julio 28/17 El Consejo Superior de la Universidad Católica de Pereira designó como rector al padre Jhon Fredy Franco Delgado (foto) sacerdote de la Diócesis de Pereira, quien se posesionó ayer en el cargo, en reemplazo del también sacerdote Diego Augusto Arcila Vélez.

El padre Franco Delgado es sacerdote hace 16 años, es especialista en Teología y actualmente se desempeña como ecónomo de la Diócesis de Pereira.

Así mismo, ha sido miembro del Consejo Superior de la Universidad, vicario parroquial en Nuestra Señora del Carmen de la Virginia, Vicario de Nuestra Señora de la Pobreza en Pereira, Subdirector de la Fundación Cáritas Diocesana, delegado para la Pastoral Juvenil y director del área de comunicación social de la Diócesis de Pereira.

La Universidad Católica de Pereira cuenta con 3500 estudiantes (3100 de pregrado y 400 de postgrado) en un total de 31 programas académicos.

Entrevista con el nuevo rector en El Diario: 

¿Cómo fue su nombramiento como Ecónomo de la Diócesis?

Terminando mi tercer año como párroco de Gamma, yo estaba repartiendo la comunión a los enfermos cuando me llamó el Obispo y me dijo que si estaba dispuesto a obedecerle. Y le respondí: siempre le he obedecido, como le voy a decir que no. Entonces me dijo que había pensado en mí para ser el Económo Diocesano. Y sentí que me había caido un piano encima, porque uno ve eso como una cosa grandísima. El económo de la Diocesis es responsable de los asuntos administrativos, financieros y tributarios de toda la Diócesis y una especie de jefe de empleados en la Curia. Hice la escuela y me fue bien. Y en calidad de Ecónomo, hice parte de las juntas de Cáritas y del Hogar del Anciano y también hacía parte del Consejo Superior de la Universidad Católica, de la cual había sido catedrático. Así empezó mi escuela en la Universidad. 

¿Y sintió el mismo piano cuando lo nombraron rector de la Universidad?

Ahí sentí que me cayó, ya no un piano, sino como uno de esos órganos enormes de tubos que hay en las iglesias y que ocupan una pieza entera. Claro ya venía haciendo un caminar en el consejo superior y conociendo la Universidad desde adentro, en cosas tan importantes como la toma ese organismo. Pero esta es ya una responsabilidad muy grande y un servicio que, para mí, ya no es un cargo sino un encargo. Yo les dijo: uno esto no lo recibe con una alegría cándida, con sonrisa de oreja a oreja, uno se alegra en el sentido de que lo hayan tenido en cuenta para algo tan importante, porque la universidad es una de las joyas del tesoro y es algo donde tenemos puesto nuestro corazón, que es un enclave desde donde realizamos una misión tan importante como un servicio a la sociedad. Pero es una responsabilidad muy exigente. 

Sobre todo porque usted es egresado y ha sido catedrático y directivo de la Católica...

Esta es una institución de educación superior que a lo largo de estos 42 años se ha venido posicionando. Tenemos muchos retos. El primero, la acreditación institucional de alta calidad. También en un mundo que todo lo ve desde la globalización, hay un reto enorme en la internacionalización y en la movilidad estudiantil. Hay que buscar convenios con universidades del mundo en el marco de los cuales puedan venir y enviar estudiantes y docentes para estudios y proceso de doctorado. Ese es un reto que nos posicionaría muchísimo.

¿Y en el campo de la investigación?

Es otro reto al cual le voy a apuntar. Nosotros tenemos tres misiones sustantivas: la formación -docencia, ser transmisores del conocimiento; al lado, está la generación de nuevo conocimiento desde la investigación, dado que una universidad que no le apueste a eso, la está dejando el bus. Hay que montarse en el bus de la generación del conocimiento y eso se hace a través de la investigación. Hay que generar conocimiento que impacte positivamente el entorno local y regional. Esta es la mejor forma de servir a la sociedad, mediante investigaciones que sean útiles. Debemos crecer en una investigacion que genere desarrollo y posiblidades en nuestro entorno.

¿Está pensando en la apertura de nuevos programas?

Obtener el registro calificado para fundar nuevos programas y apuntarle al agro. Nosotros tenemos un programa que se llama Tecnología en gestión de empresas agroindustriales, pero para mí sería un sueño que ahora que estamos en los procesos de paz y de postconflicto, que construyamos paz desde los territorios llevando programas del campo. Este es un programa del agro más fundado en la parte administrativa y lo quiero es en la producción agropecuaria para generar mas posibilidades desde el campo.

¿Cómo visualiza a la universidad hoy?

La universidad no tiene un eslogan, tiene una frase misional que es nuestro motor: Ser apoyo para llegar a hacer gente, gente de bien y profesionalmente capaz. Cada una de esas frases tiene una implicación muy grande. Primero, formar gente es decir una formación integral que inscriba lo humano en lo más hondo del ser de nuestros estudiantes y de toda la comunidad educativa, que sean personas. Segundo, gente de bien, donde nos adentramos en lo ético y lo moral, dado que en el país tenemos una incultura de la legalidad o una cultura de la ilegalidad que está enquistada como un bicho maligno en nuestros corazones. El tercero, gente profesionalmente capaz, es decir con toda la calidad en su competencia, con una formación que puedan ser un factor tranformador en la sociedad y en las empresas. Y este tercer nivel, sin los dos anteriores es como un bumeran que se revierte negativamente. Como decia el papa Juan Pablo II: ciencia, con conciencia. Esa ciencia, sin sustento moral, se convierte en la fuente de destrucción del mismo hombre.

¿Y por último, cómo quiere ser recordado en la Universidad Católica?

Esa pregunta es difícil, pero fundamental. Yo quisiera ser recordado como alguien que sirvió con amor. Yo no necesito títulos para colgar en la pared sino que se me recuerde como alguien que jugó un papel importante en la comunión y en la cohesión de la Universidad Católica de Pereira.