U. Autónoma del Caribe explica manejos financieros criticados por el sindicato

Julio 11/17 La pelea entre las directivas de la Universidad Autónoma del Caribe y el casi desaparecido sindicato de la Institución no para, y aunque después de múltiples acusaciones (el sindicato dice que a la Universidad la están acabando financieramente y desde ésta se dice que el sindicato obedece órdenes de la polémica exrectora Silvia Gette), este viernes se sentarán a la mesa las partes, para buscar un arreglo.

Entre tanto, el rector Ramses Vargas Lamadrid respondió a El Observatorio cómo se manejó la venta del equipo de fútbol y cómo se dio la transacción de un predio en la vía al mar, cuestionado por el sindicato.

Vargas reconoce que "ha habido desencuentros recientes con los sindicatos de la institución" y lamenta que estos "han generado especulaciones y rumores que en ultimas desinforman y afectan el bien publico de la verdad", por ello responde: 

Las críticas del sindicato Las respuestas de la Universidad

El rector Ramsés Vargas recibió un Equipo de Fútbol en la primera división de la liga profesional colombiana.

Después de 2 años en la primera A, el equipo fue enajenado a empresarios de otra parte del país.

¿Cuál fue el valor de la venta? ¿Qué pasó con los recursos de la venta?

¿Quién se quedó con la propiedad sobre los derechos de los jugadores que eran del equipo?

Por qué jamás nadie dio cuentas sobre esto?.

Al margen de las gestiones de esta administración que permitieron el ascenso del equipo a la categoría profesional (mi rectoría la asumo en mayo de 2013 y el equipo gana el campeonato en diciembre de ese mismo año), debe recalcarse que aunque la ficha del equipo de fútbol se adquirió con dineros de la Universidad, la señora Silvia Gette Ponce y su familia figuraban como propietaria del Club deportivo (antiguo Atlético La Sabana).

Cuando Silvia Gette Ponce decide constituir una nueva sociedad denominada Uniautónoma Futbol Club S.A. la composición accionaria quedó en manos de ella, su sobrino Cristian Gette y Gette Ponce S. en C., mientras que la Universidad (quien había pagado la ficha) sólo aparecía como accionista minoritaria.

Nuestra administración detectó que las acciones suscritas por la señora Silvia Gette Ponce, Cristian Gette y Gette Ponce S. en C., nunca fueron canceladas. Es decir, la Universidad pagó por las acciones del equipo pero la mayoría de ellas se encontraban a nombre de la señora Gette, un modus operandi para defraudar a la Universidad (igual hizo con la enseñanza del inglés, el Hospital del Sur, etc). Razón por la cual - en uso de las facultades legales y estatuarias – los máximos órganos de gobierno resolvieron excluir a la señora Silvia Gette Ponce, Cristian Gette y Gette Ponce S. en C., recuperándose legalmente el equipo de futbol para el patrimonio de la Universidad.

Estas decisiones fueron confirmadas por la jurisdicción ordinaria civil como por la Superintendencia de Sociedades, ante quienes acudió Gette Ponce sin obtener un resultado a su favor. Además, con ocasión de todo esto, actualmente se adelanta un proceso penal por fraude procesal y abuso de confianza calificado y agravado contra la señora Silvia Gette Ponce.

Con la Ley 1740 de 23 de diciembre de 2014 se prohíbe a las IES aplicar sus rentas a objetos distintos a los definidos por las funciones misionales establecidas por la Ley 30 de 1992, por ello, amén de su elevado costo de funcionamiento, fue imperativo vender el equipo - cuyo valor está sometido a un acuerdo de confidencialidad - para que los recursos destinados a su funcionamiento y administración, así como los derivados de su venta se destinaran exclusivamente al objeto misional de la Universidad, como efectivamente se hizo, pues con su reinversión se cuadriplicó el número de profesores con doctorado, se climatizó el 90% de los salones de clase, se triplicó el número de docentes de tiempo completo, se construyeron 90 nuevas aulas, se dotaron los laboratorios y se crearon otros nuevos. Todas actividades propias de las líneas misionales de la educación superior, tal como lo establece la ley, contribuyendo a lograr, entre otros, los excelentes indicadores reconocidos por la comunidad académica, las mediciones del Ministerio de Educación Nacional (MIDE) y los rankings internacionales.

Los derechos deportivos de los jugadores tienen valor en la medida en que exista interés por parte de otros equipos y tan solo por el período del contrato de trabajo suscrito con el jugador, luego, una vez se agotan sus contratos (como fue la mayoría de los casos) ya el club deportivo no tiene incidencia alguna sobre negociaciones de derechos deportivos. 

La Univ. había adquirido un predio en la Vía al Mar en cercanía a la Clínica Portoazul.

Por valor de $196.574.04 m2, con matrícula inmobiliaria 040-491992 de la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Barranquilla.

Acusan al rector Vargas de enajenarlo por cuatro mil millones de pesos; es decir, a 20.348m2, un precio irresistible para el comprador.

Para el Sindicato las autorizaciones de la Sala General para vender son anteriores al nombramiento de Vargas.

¿Qué bienes adquirió la U. para reemplazar este predio de 20 Hectáreas?

Frente al lote ubicado frente a la banda norte de la Autopista al Mar, debe decirse que acogiendo los órganos de gobierno las recomendaciones realizadas por el Ministerio de Educación Nacional en su informe emitido en el año 2013 en cuanto a la necesidad de enajenar los bienes improductivos de la Universidad, se procedió a comprometer en venta dentro de una fiducia inmobiliaria sobre el lote identificado con Matricula Nº 040-491992 a efectos de que se viabilizara en un tiempo prudencial un desarrollo que permitiera la venta del mismo.

Así las cosas, el inmueble no se vendió a una fiducia, pues, lo que se constituyó fue un patrimonio autónomo a las resultas de un proyecto inmobiliario que adelantaría el prominente comprador el cual no pudo llevarse a cabo, en consecuencia, por efectos de la resciliación, el bien hace parte del patrimonio y es un activo de la Universidad.

Vale la pena aclarar que el negocio jurídico fue tasado con el justiprecio soportado en los avalúos correspondientes en la época, teniendo en cuenta que el predio no colinda con la autopista, sino con el relleno sanitario «El Henequen».

Además, las órdenes impartidas por los órganos de gobierno son de estricto cumplimiento por quienes correspondan, independientemente de la personas que ostente la representación, debiendo ejecutarse mientras no sean revocadas por un acto posterior. Son actos jurídicos institucionales, no personales.

 

Finalmente, Vargas reitera que como se puede vallidar "en la información publica en el MEN, el resultado del ejercicio de 2016, validado por la revisoria fiscal de la multinacional Baker Tilly, la universidad arroja excedentes que son reinvertidos en las lineas misionales".

Mesa de negociación directivas y sindicatos

En reunión de Ramsés Vargas Lamadrid, Rector de la Uniautónoma del Caribe; Javier Bermúdez, Director del CUT Seccional Barranquilla; Carlos Ardila Ballesteros, asesor legal de la Uniautónoma del Caribe y los miembros de la Junta Directiva de SINTRAUAC: Rodolfo Ortega, Presidente; Fredy Álvarez, Vicepresidente; Francisco Gómez, Fiscal; Helmuth Morales, suplente del presidente y Nataly Álvarez, se acordó iniciar unos acercamientos con los sindicatos de la Universidad con el propósito de dirimir los conflictos laborales y jurídicos entre las partes.

Para ello, la Administración de la Uniautónoma y SINTRAUAC convocan para el día viernes 14 de julio de 2017 una mesa “exploratoria” con el fin de acordar el restablecimiento del espíritu de concordia con la comunidad sindical.

Los sindicatos SINALTRAPUPRIVIENSI y SINTRAVIG, solicitaron a la Administración de la Universidad Autónoma del Caribe asiento legitimo en dicha mesa por ser, también, representantes legales de los trabajadores, sin excepción alguna.

Vale recordar que la Universidad logró, a través de la justicia, dar un duro golpe al sindicato de la Universidad, al demostrar que éste recurrió a prácticas indebidas para buscar sostener su figura jurídica (vea Para la justicia, sindicato de la Autónoma del Caribe no contribuye a la mejora laboral)