Sigue pugna legal entre fundadores y herederos de la U. Metropolitana

Julio 3/17 La audiencia de imputación de cargos por el nombramiento de Alberto Acosta Pérez como rector de la Universidad Metropolitana, fue aplazada por el Juez Promiscuo Penal Municipal de Usiacurí, debido a la no comparecencia de los investigados en el caso.

Según Manuel  Raad Berrío, abogado de Ivón Acosta Acero, hija de Gabriel Acosta Bendeck y Sofía Acero, iniciadores de la fundación Acosta Bendeck, en julio de 2016 Luis Fernando Acosta Ossío, Alberto Acosta Pérez, Gina Díaz Acosta y Eduardo Acosta Bendeck nombraron como rector del claustro educativo a Alberto Acosta Pérez, "de forma irregular".

"Se dio un cambio intempestivo de forma irregular del rector de la Universidad Metropolitana; estas personas registraron documentos en la Cámara de Comercio, alterando la disposición de la directiva de la Fundación Acosta Bendeck, y una vez hecho esto se reunieron diciendo que estaban en consejo directivo de la universidad y cambiaron al rector y nombraron a Alberto Acosta Pérez", dijo el abogado.

Según Raad Berrío, la Fiscalía encontró elementos materiales suficientes para señalarlos por los delitos de falsedad ideológica en documento privado, fraude procesal y contumacia.

El Juzgado Primero Promiscuo Penal Municipal de Usiacurí no comunicó nueva fecha para llevar a cabo las audiencias de formaulación de imputación y solicitud de medida de aseguramiento.

“No es la única heredera”

Por su parte Jesús Montero Cormane, abogado de Alberto Acosta Pérez, hijo de Gabriel Acosta Bendeck y alto consejero para la rectoría de la Universidad Metropolitana, negó que Ivón Acosta Acero sea la única heredera y representante legal de la fundación Acosta Bendeck.

“En este momento en el Juzgado 16 Civil del Circuito se define la suerte y la realidad de la fundación. La pregunta es si los miembros, o sea, los hermanos de Gabriel Acosta: Eduardo, Jacobo, Alfonso, Regina y Didier Acosta eran miembros de la fundación o no, y si lo fueron nosotros nos sostenemos durante 50 años; es que la fundación era Acosta Bendeck y no Acosta Acero”, dijo Montero.

Según el jurista, en 2016 Jacobo, Eduardo y Alfonso Acosta se percataron de los “malos manejos y el desfalco” del que estaba siendo objeto la universidad “por parte de Carlos Jaller”, por lo que se reunieron por derecho propio, lo removieron y nombraron a Alberto Acosta Pérez, hijo de Gabriel Acosta Bendeck.

Luego, asegura el abogado, empezaron las investigaciones y se detectó un desfalco aproximado de 25 mil millones de pesos “cuya cabeza era el rector Carlos Jaller y todos sus familiares, incluido Manuel Raad”.

Dijo que tras enterarse de que ya no era rector, “Carlos Jaller procedió un domingo a las 9 a.m. a sustraer de la universidad cuatro cajas llenas de documentos como contratos, actas y demás. El señor Jaller quedó filmado y grabado, esa denuncia se presentó y le correspondió al fiscal 56 que ha tenido todo quieto y amarrado”, aseguró el abogado Montero.

El letrado indicó que posteriormente fue detectado un contrato con fechas falsas en el que, al parecer, Carlos Jaller giraba 5 mil millones a una entidad para la enseñanza de inglés, por lo que fue presentada una nueva denuncia penal, la cual lleva la Fiscalía 56.

“De manera extra presentan una denuncia en enero y el fiscal 56, en una actuación veloz, hace lo que está tratando de hacer, denuncia que pusieron los Jaller como víctimas, no siéndolo”, dijo el abogado.

Fuente: El Heraldo