Expertos cuestionan a ministra no dirigir bien construcción del Plan Decenal de Educación

Junio 26/16 Fernando Rincón Trujillo actuó como presidente de la Tercera Comisión Nacional de Seguimiento al Plan Nacional Decenal de Educación 2006-2016, y en consenso con distintos con diversos expertos de básica, media y superior, ha advertido que el Plan en camino (que ya está muy retrasado) puede terminar como los dos planes anteriores, en un saludo a la bandera, pues no logra satisfacer las expectativas.

En una carta enviada a la ministra Giha, Rincón advierte irregularidades en su construcción y advierte que de no hacerse los ajustes, "sería una tercera oportunidad desaprovechada"

El siguiente es el texto de la comunicación, radicada en el despacho de la ministra Giha:

Respetada señora Ministra:

En mi condición de Presidente de la III Comisión Nacional de Seguimiento al Plan Nacional de Educación (PNDE) 2006-2016, instancia que tuvo funciones hasta enero del presente año -momento en el que entregó el documento de balance de ejecución de ese PNDE-, la saludo respetuosamente, y de manera comedida le pongo de presente unas observaciones que estimo importante y urgente hacerle respecto del proceso que se ha seguido para la formulación del III PNDE (2017-2026).

Para comenzar, hay aspectos de fondo y de forma que son críticos y que no han sido subsanados a pesar de que por distintas fuentes se han indicado como problemas para la construcción del PNDE.

Se ha desconocido el Artículo 72 de la Ley 115 de 1994 que indica que al Ministerio de Educación Nacional-MEN le corresponde coordinar con las secretarías de educación la preparación del Plan Nacional de Desarrollo Educativo, por lo menos cada diez años. No se ha cumplido porque aparte de realizar algunos eventos promocionales con unas cuantas secretarías, en esencia éstas no participan efectivamente en lo que se prepara en Bogotá en un escenario limitado a algunas personas e instituciones de esta ciudad y otras de un par de capitales, las que gentilmente han venido colaborando sin pretensiones de representar al país educativo.

Con seguridad y por conocimiento, casi todas las secretarías certificadas, con una gran generosidad, disposición de tiempo y energía podrían aportar efectivamente en esta construcción, tal como les corresponde. Las secretarías no han asumido el tema y no promueven la necesaria movilización social para proyectar la educación desde sus territorios. Reitero, no lo hacen porque no tengan voluntad, sino porque no se les ha invitado a hacerlo de manera amplia y técnica, como aún podría hacerse en el resto del año a propósito de los foros educativos anuales que ordena la misma Ley 115, estrategia que como Comisión de Seguimiento sugerimos frecuentemente en estos años.

También se incumple el Artículo 2° de la Constitución Política, pues el PNDE deberá ser producto de la intervención de las personas y organizaciones que tienen que ver con la educación en todo el país, pues uno de los fines esenciales del Estado es “facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan”, como es el caso de las políticas públicas y las orientaciones para el sector.

Aquí es oportuno observar que el sondeo en línea que desde la Gerencia del PNDE se realizó el año anterior, no puede ser tomado como una encuesta técnicamente hablando, y mucho menos como una gran consulta nacional, pues ni el cuestionario ni el procedimiento de diligenciamiento pasan el menor examen de validez: se trató de un sondeo sin representatividad ni temática, ni poblacional, tal como ha sido valorado por expertos en materia de educación y de estadísticas. Este instrumento ha sido sobredimensionado y gran parte de lo avanzado se ha elaborado con base en unas líneas derivadas de un sondeo que no demuestra con claridad la participación de los actores del sistema educativo colombiano. De otro lado, no obstante habérsele sugerido reiteradamente al MEN impulsar una movilización nacional que lleve a un gran Acuerdo por el cumplimiento del Derecho a la Educación, ésta sigue pendiente.

Desde agosto de 2014, en cartas de la Comisión Nacional de Seguimiento a la Ministra Gina Parody, y en los últimos meses en cartas de organizaciones sociales como el Foro Permanente de Ciencia y Educación para el Desarrollo y la Paz, dirigidas al Presidente de la República y a Usted misma, como también en encuentros presenciales y eventos públicos a la Gerencia del Plan, se ha recomendado impulsar ese diálogo nacional. Para éste se ha ofrecido la colaboración de muchas personas e instituciones en las regiones. Se ha reiterado esa recomendación por el nivel de legitimidad que se espera tenga un PNDE para que de manera cierta y efectiva llegue a política de Estado y sea asumido como propio por las entidades territoriales, gobernaciones y alcaldías, pero además, por las diferentes organizaciones e instituciones estatales y privadas en todo el país, como también por docentes, directivos y comunidades educativas en cada rincón de Colombia y en cada nivel educativo formal o no formal. Un PNDE que no sea formulado, ejecutado y examinado regularmente con las comunidades académicas y no académicas, no será una aspiración compartida y mucho menos cumplida.

Señora Ministra, quedando un semestre de 2017, el nuevo PNDE depende de la reorientación y financiación suficiente, por lo que de manera respetuosa sugiero que Usted desde su Despacho promueva el proceso de formulación para que en éste se sientan representados e incorporadas los millones de familias de todas las regiones del país, pero también, si no todas, sí la mayoría de las instituciones y organizaciones de académicos, docentes, grupos étnicos, campesinos, reinsertados, cooperativistas, empresarios, ambientalistas, sindicalistas, científicos, gestores artísticos, culturales y recreativos, entre muchas otras expresiones de un país tan diverso como el nuestro.

Un plan decenal para la educación, participativa y técnicamente bien formulado, será una base fundamental para la comprensión y consolidación de la paz, la reconciliación y la solidaridad entre todos los colombianos. De no lograrse, sería una tercera oportunidad desaprovechada, como lo fueron los dos planes anteriores, que aunque se les haya hecho críticas, tuvieron una más amplia intervención ciudadana en su formulación, comparado con lo que va de éste.

Señora Ministra: con consideración a la dignidad de su cargo y valorando lo avanzado hasta la fecha, que sin dudas resulta importante -dado el muy pequeño equipo que sin recursos impulsa con dedicación la formulación del PNDE desde el Ministerio-, de manera comedida se le solicita una profundización y ampliación de la participación ciudadana que asegure tener un PNDE pertinente y legítimo para todos los colombianos, en todas las regiones, ojalá definido en una Asamblea Nacional (con previas asambleas regionales realizadas en los meses finales de 2017).

Agradezco la atención a estas observaciones, las que se exponen a título personal, no comprometiendo a los demás integrantes de la mencionada Comisión en todo el país.