Estado colombiano es incoherente en la manera como reconoce la autonomía universitaria

 

Junio 23/17 Así se concluye al leer el análisis jurídico que hace el abogado Juan Carlos Moncada (foto), quien ha estudiado toda la normatividad al respecto, y participar en las mesas sobre autonomía universitaria que realiza ASCUN.

"Nuestros jueces miran de reojo la autonomía universitaria, con desconfianza; la administración pública sospecha de las universidades y el Congreso reconoce márgenes de autonomía con escepticismo y pesar, como si se tratara de una concesión, y que siempre está dispuesto a recoger tales concesiones en función de la política y las exigencias mediáticas", señala Moncada.

Tras un detallado recorrido por la evolución de la norma constitucional que consagra la autonomía universitaria y las leyes posteriores, Moncada considera que éstas no guardan relación. "¿Qué necesidad había de declarar entonces la autonomía universitaria en el artículo 69 de la Constitución, si las universidades iban a estar sometidas a todas las leyes habidas y por haber de nuestro parlamento?", señala.

"Incurren -continúa el asesor de algunas IES en el tema- en una contradicción al decir que las universidades tienen autonomía organizativa al mismo tiempo que se afirma que la organización y elección de las directivas es un asunto de ley".

Por lo mismo, aclara que "es en cumplimiento de la inspección y vigilancia que se debe tener cuidado de no menoscabar la autonomía universitaria y no a la inversa, como se desprende de las primeras sentencias de la Corte Constitucional sobre la materia".

Críticas a Mineducación y a la Ley 1740

Moncada cita como ejemplo lo sucedido con la UNAD y el fallo del Consejo de Estado,que señaló que el Ministerio se sobreactuó y aplicó sanciones desproporcionadas a esa IES, y dice que "el actuar del Ministerio de Educación Nacional constituye una clara injerencia en la autonomía universitaria, pues no se puede justificar la imposición de una medida preventiva en el hecho de no compartir las características que tienen los perfiles del personal directivo de la Institución".

Señala como responsable en gran medida de esta situación la Ley 1740 que, además de haber sido aprobada con un trámite no participativo, y que hasta ahora 7 demandas, de las cuales hay 3 falladas (2 acumuladas), 2 archivadas y 2 pendientes de fallo, pretende dar respuestas equivocadas a la situación del sector.

"Nos dijeron que la modificación en el lapso de un mes (de la Ley 1740) era necesaria por la crisis de la San Martín y yo creo más bien que era necesaria para ponerse a salvo de la crítica pública por las enormes, protuberantes fallas del Ministerio de Educación en evitar la crisis. Y entonces lo que hicieron para ponerse a salvo fue sacrificar el mundo para pulir un verso: invertir la regla de autonomía para controlar una universidad en especial; pero yo creo con Moises Wasserman que “pretender que la autonomía debe desaparecer porque se abusó de ella es como decir que debe abandonarse la presunción de inocencia porque hay culpables que se aprovechan", concluye.

 

Clic para ver el análisis completo de Moncada