Facultades de deporte podrían estar apoyando un proyecto de ley contra sus intereses

Abril 26/17 Se trata del proyecto que busca reglamentar la profesión del entrenador deportivo en Colombia, y cuyo debate avanza en el Congreso de la República con el respaldo del Comité Olímpico Colombiano, Coldeportes y la Asociación Red Colombiana de Facultades de Deporte, Educación Física y Recreación, Arcofader.

No obstante este respaldo, el Colegio Colegio Colombiano de Educadores Físicos y Profesiones Afines COLEF, con más de tres mil egresados de todos los programas afines en el país, ha advertido que en dicho proyecto de ley se estaría afectando autonomía y futuro de los profesionales del deporte.

Es posible que algunos de los decanos de los programas de deporte que hacen parte de Arcofader, liderada por la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales UDCA, no tengan del todo claro que la buena intención de profesionalizar el entrenamiento deportivo, para darle más rigor y control, tiene dos consecuncias de alto impacto para sus programas: Por un lado, obligarán a los egresados de sus programas que tienen énfasis y actividades diferentes a la del entrenamiento deportivo a acreditarse obligatoriamente (es decir, obtener su tarjeta profesional) en un área que no será la propia de su ejercicio profesional y, segundo, se abre la puerta para que se caiga el esfuerzo del gremio para que todos los entrenadores del país tengan estudios superiores, y se permita el reconocimiento de los entrenadores empíricos.

Según el SNIES, corresponden al 100% de los programas de formación profesional ofertados para el sector, un total de 40 programas, agrupados en 17 denominaciones, de los cuales solo el 7,6% (3 programas de profesionales), presentan una orientación a la formación específica hacia el entrenamiento deportivo. Es decir, egresados de más del 90% de estos programas (como licenciados en educación física, profesionales en cultura física, ciencias del deporte, formación militar, la dirección y gestión deportiva, y la actividad física, entre otros) tendrían que acreditarse para una actividad en la que no se han formado específicamente.

“Es decir que, esta ley aunque pretende regular la actividad del entrenador deportivo como una profesión, de acuerdo con la orientación académica generalista en la que se enmarcan los programas de formación profesional del sector que se ofertan en Colombia, se estaría regulando no una profesión, sino una de las actividades del campo ocupacional de los educadores físicos y de las profesiones afines”, advierte COLEF.

El ente certificador

Según el proyecto de ley (166 de 2016 Senado, 104 de 2015 Cámara), esto se realizará a través del Colegio Colombiano de Entrenamiento Deportivo, entidad presidida por el decano de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Udca, Néstor Ordoñez, y creada en las instalaciones del Comité Olímpico Colombiano COC, en diciembre pasado. Tanto el presidente del COC, Baltazar Medina como la directora de Coldeportes, Clara Luz Roldán, respaldan la iniciativa que beneficiará a los muchos entrenadores empíricos que hay en el país.

Participaron en su constitución: Baltazar Medina, el presidente del COC; Norma Constanza Castellanos, directora del Área Académica del COC; Ricardo Canal, de la Asociación Nacional de Entrenadores de Colombia, Anedcol; Jesús Ilhanover Restrepo, de la Asociación Colombiana de Natación, Colten; Oscar de Jesús Serna, por la Asociación de Entrenadores del Valle del Cauca, Asotecva; Víctor Hugo Castrillón, de la Asociación Colombiana de Entrenadores de Fútbol, Ascenfútbol; Néstor Ordóñez, de Arcofader; Esnel González, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación y el Deporte de la Escuela Nacional del Deporte, y Diego Corredor, de la Asociación Colombiana de Entrenadores de Educación Física, Acpef.

Según el proyecto de Ley la acreditación se hará para profesionales universitarios y la certificación para egresados de programas técnicos o tecnológicos.

También empíricos:

Según el artículo 9º del proyecto también podrá ser reconocida “la persona que a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, se encuentre ejerciendo actividades de entrenamiento deportivo, sin haber adquirido o convalidado un título académico que lo acredite como profesional universitario, tecnólogo o técnico profesional en las áreas del deporte o la educación física, según el caso, obtendrá una inscripción o registro de carácter provisional por el término de cinco (5) años, renovables por cinco (5) años más”.

Así mismo, dice el proyecto que el Colegio Nacional de Entrenamiento Deportivo será el “ente rector de dirección, organización y control de la actividad del entrenador deportivo y como única entidad asociativa que representa los intereses profesionales de las ciencias del deporte”, también encargado de realizar la acreditación permanente o provisional de entrenadores.

No obstante, a juicio de COLEF, entidad creada en 2013 y con objetivos muy coincidentes con los del Colegio Nacional –creado tres años después- “al considerar al Colegio Nacional de Entrenamiento Deportivo en la ley como la única “entidad asociativa que representa los intereses profesionales de las ciencias del deporte”, se vulneran los derechos del Colegio que representamos, de otras asociaciones de profesionales y de sus agremiados. Esto significaría que el trabajo de muchos años que se viene impulsando por el gremio de los profesionales del sector de la Educación Física y el Deporte, va a ser menoscabado si es aprobado este proyecto de ley”, afirma Jesús Astolfo Romero García, presidente del COLEF y, a su vez, decano de la Facultad de Cultura Física, Deporte y Recreación, de la Universidad Santo Tomás.

Jurídicamente surge el debate sobre si el Congreso de la República a través de una Ley, por más que ésta pretenda defender la integridad de una profesión de riesgo social, está tomando atribuciones indebidas o no al permitir que una única entidad como el Colegio Nacional asuma estas responsabilidades, pues según la Corte Constitucional los Colegios Profesionales tienen su origen en la libre asociación, entendida como el ejercicio libre y voluntario de los ciudadanos para fundar o integrar agrupaciones permanentes con propósitos concretos, les corresponde a los particulares y no al legislador definir sobre la forma de asociación, naturaleza jurídica de la misma para el desarrollo colectivo de las distintas actividades; con lo que se estaría contradiciendo la Constitución Política.

Son los particulares y no el Estado quienes determina el nacimiento de un colegio profesional, pues este es eminentemente un desarrollo del derecho de asociación

En este sentido, el Colegio Colombiano de Entrenamiento Deportivo, se encuentra constituido por diversas organizaciones privadas más no es una iniciativa de personas particulares que ejercen una profesión y desean agremiarse, con lo cual se están vulnerando los principios fundamentales sobre los cuales se crea un Colegio, particularmente desde lo gremial y lo democrático.

Sobre el particular, la Corte Constitucional ha expresado que “constituye una violación del derecho de asociación y en consecuencia una afrenta al derecho constitucional, forzar a las personas a vincularse a una determinada organización, o hacer de tal vinculación un elemento necesario para tener acceso a un derecho fundamental”.

El debate está encendido y pone al descubierto una necesaria reflexión y claridad que requiere el sistema sobre los alcances, orígenes e integrantes de las asociaciones profesionales y los colegios profesionales.