Universidades corporativas no desplazan las tradicionales, pero sí "les mueven" el piso

Marzo 19/17 La evolución permanente del contexto tecnológico, económico y organizacional, entre otros aspectos, de las empresas y las sociedades ha sido mejor comprendido por las universidades corporativas (UC), que han sabido asimilarlo más fácil y rápidamente que las universidades tradicionales (UT). Por ello, no sería raro que en mediano plazo fueran más las UC que las UT.

Esto constituye una señal de alerta para que la UT revise sus estructuras, aunque no significa que vaya a desaparecer, insinúa el investigador argentino Leandro Adolfo Viltard, en su tesis doctoral sobre las UC.

Según Viltard, "las barreras propias de la UT (relacionadas con juegos de poder políticos, por ejemplo) y su dificultad en conectarse con las problemáticas enfrentadas por el ambiente de los negocios (por una menor propensión a incorporar el pensamiento y la investigación práctica) han ayudado a que las organizaciones privadas debieran implementar alternativas educativas no tradicionales, tal el caso de la UC".

Asimismo -continúa-, en algunas UT, se observa una degradación material y académica que les ha dificultado hasta el cumplimiento de sus funciones básicas. Como consecuencia, nadie ha obtenido lo pretendido: ni los alumnos, ni los profesores, ni las instituciones educativas.

Hechos que han potenciado la UC

1) Nuevas propuestas educativas, como la Universidad Corporativa (UC) y el e-learning, han provocado una disrupción en el ecosistema de la educación superior que -hasta ese momento y casi con exclusividad- estaba poblado por Universidades propuestas educacionales respectivas.

2) El mayor número de personas que se ha incorporado a la fuerza laboral.

3) La obsolescencia de los conocimientos confiere relevancia a la capacitación continua y al manejo del conocimiento por su influencia en el crecimiento de las empresas y de los individuos.

4) La pérdida de límites entre la Universidad Tradicional (UT) y la Universidad Corporativa (UC), en lo que a capacitación corporativa se refiere.

5) Los programas de estudio universitario se han masificado y estandarizado, lo que ha dificultado la diferenciación de las ofertas formativas.

6) La distancia entre teoría y práctica se ha ahondado, complicando la posibilidad de trasladar lo que sucede en las empresas a las aulas.

7) Las nuevas herramientas tecnológicas han permitido la diseminación de contenidos, aunque en modo desigual.

8) El surgimiento de nuevos proveedores y soluciones educacionales marcan las pautas de un mercado de educación superior en constante movimiento.

Eso sí, el investigador destaca la importancia de la UT en la construcción de un sistema educativo y cultural que confiera solidez a las convicciones que cada pueblo quiera enfatizar y construya una identidad basada en el reconocimiento de las diferencias y la incorporación de los otros.

Para ver la reseña del escrito, de la Universidad de Palermo, haga clic aquí