Colombiana había sido discriminada por U. mexicana, por su condición sexual

Febrero 16/17 La comunicadora de la U. de La Sabana Camila Jiménez Sáez denunció que, tras contar con una beca de manuntención del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), de México, fue expulsada de la maestría en ciencias sociales de la U. Autónoma de Zacatecas “Francisco García Salinas” por discriminación. La institución respondió que la estudiante no cumplió con el pago de las obligaciones ni los tiempos de matrícula.

El caso está en la Comisión Nacional contra la Discriminación de México, a la que llegaron voceros de la Corporación Caribe Afirmativo, quienes afirmaron que demandaran por discriminación. 

Camila, quien inició sus estudios como Juan Camilo y durante los mismos cambió de género, no fue reconocida por su nuevo género en la institución y, adicionalmente, enfrentó la dificultad de enfermarse y no alcanzar a realizar a tiempo los papeles para su registro en el nuevo semestre, este año y pagar su matrícula, con lo que terminó perdiendo el apoyo.

Dijo que escribió para explicar la situación y no obtuvo respuesta diferente a la cancelación del último semestre de su posgrado.

Según Camila el problema no fue haber hecho el trámite a destiempo ni la posible pérdida por inasistencia, sino por los prejuicios de los profesores que no compartían su cambio de sexo.

“Pido ayuda al consulado de Colombia”: Camila

En medio de la disputa, la joven llamó al cónsul de Colombia en Guadalajara para pedirle ayuda en su caso, y el vicecónsul Juan Diego Pérez asumió el tema. La Universidad respondió que la joven no se escribió para cuarto semestre en el tiempo establecido por la institución, que completó las inasistencias, que tuvo problemas para actualizar sus trámites migratorios (sin especificar cuáles), que no hay registro de una incapacidad médica, y que la inscripción pudo hacerla a través de un tercero.

“Yo estudié tercer semestre sin pagar toda la matrícula porque no tenía dinero debido a que tuve que gastar en viajes para representar a la universidad, eso demuestra que sí me podrían aceptar en la universidad sin haber pagado en las fechas estipuladas. Tengo la certificación de mi incapacidad médica por 15 días. Y tengo la certeza de que en el programa hay más de un estudiante sin haber cancelado la totalidad del semestre, porque un grupo pidió una prórroga al consejo directivo. Que hagan una auditoría y lo comprueben”, argumenta Camila, quien además es trilingüe, habla español, inglés y portugués; y tiene experiencias académicas en Brasil, Argentina, Cuba y Estados Unidos, y una especialización en pedagogía en la Universidad de La Sabana.

“La respuesta que da la universidad no es congruente con las realidades, y las pruebas. Tengo mis tres semestres aprobados, por qué no me dan el trato digno e igualitario que tienen los otros estudiantes y me niegan el derecho de la educación. Mi certificado de notas dice que tengo un promedio acumulado de 9,08. Si yo no fuera trans esto no estaría pasando”, concluye.

Adaptación El Espectador y otros medios