Si Gobierno aprueba SNET en contra de la academia, movimiento estudiantil parará como en 2011

Febrero 12/17 Así lo señala Jennifer Pedraza, representante en el Consejo Académico de la U. Nacional y vocera de la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantiles de la Educación Superior ACREES, en el debate de la representante Olga Lucía Velásquez, en el Congreso, y en donde quedó clara la polarización entre la defensa de la propuesta del SNET (la misma que propone, entre otras, las maestrías técnicas), de parte del SENA y ASENOF (Mintrabajo no apareció), la crítica a la misma (por considerarla inconsulta e inapropiada) lideradas por ACIET, ASCUN y FODESEP, entre otros. Mientras Mineducación no se define y muestra una posición tibia, se mantiene la preocupación de que SENA y Mintrabajo logren que el presidente Santos, no por fast track, sino con su firma convierta el proyecto de ley en articulado con fuerza de ley.

La congresista liberal, Olga Lucía Velásquez, quien por su interés en el tema educativo haría un gran servicio en la Comisión Sexta, de temas educativos (actualmente está en la tercera, de Hacienda), citó a todos los interesados en el debate que se está dando en el país por la polémica propuesta del Sistema Nacional de Educación Terciaria SNET. Salvo el Ministerio del Trabajo, que por lo visto está direccionado en el tema por lo que diseñe el SENA, todos los actores interesados participaron en el debate.

Velásquez aclaró que el presidente Santos tiene un poder de facultades extraordinarias otorgado por el Congreso de la República para firmar decretos con fuerza de ley, sin pasar por el Congreso de la República (que es el mecanismo fast track), con lo que en cualquier momento Santos podría sacar adelante el SNET, bajo el argumento de que se enmarca en los acuerdos de paz con las Farc.

Las palabras de la estudiante Pedraza recuerdan la manifestación masiva que estudiantes universitarios, agrupados entonces en la Mesa Ampliada Nacional Estudiantil MANE, hicieron contra la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992 de la entonces ministra de Educación María Fernanda Campo en 2011, y que llevó a que el presidente Santos ordenará que la iniciativa fuera retirada del Congreso de la República.

Hoy en 2017, no es la MANE, sino ACREES y también la Federación Nacional de Representantes Estudiantiles FENARES, que igualmente viene protestando por la iniciativa gubernamental.

Los defensores del SNET

Están encabezados por la Asociación Nacional de Entidades de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano - ASENOF, representada por Jairo Lesmes Salazar (líder de la Organización INCAP, que tiene el Instituto Colombiano de Aprendizaje INCAP, de educación para el trabajo; pero también la Fundación Tecnológica Colombo Germana, de educación superior), y por Miguel Angel Sandoval (líder de la Academia Nacional de Aprendizaje -ANDAP), por un lado.

De otro lado, defiende la propuesta Mauricio Alvarado Hidalgo, director de Formación Profesional del SENA (mismo cargo que ocupó la exviceministra Natalia Ariza, quien desde los escenarios que puede sigue defendiendo la actual propuesta del SNET, que ella ayudó a concebir y diseñar, en compañía de León Darío Cardona, asesor del SENA y pareja de Claudia López, la profesional responsable de impulsar el tema desde el Ministerio de Educación Nacional).

Los argumentos para la defensa del modelo propuesto radican en la necesidad de que los actuales estudiantes de programas de formación para el trabajo y el desarrollo humano, cerca de 1.2 millones -incluidos los del SENA- es que estos no tienen forma de ascender en su formación una vez se gradúan de sus instituciones, por lo que el SNET es la forma para permitir que tengan más alternativas de crecimiento profesional.

Critican los ciclos propedéuticos (mismos que en su momento defendió Alvarado, quien fue rector de IES TyT y defensor de la Ley 749) porque "no funcionan", y porque la formación técnica ha sido -dicen- erróneamente dividida en tres: La técnica profesional, que ofertan las IES TyT; la técnica "simple", que oferta el SENA, y la técnica laboral, que quedó en manos de las IES de Asenof. Pero "es la misma formación", dice Lesmes Salazar, quien señala que la propuesta de "maestrías técnicas" no tiene que ver con la Ley 30, pues se refiere a tener verdaderos "maestros en su oficio", y no un magíster.

Alvarado señala que no ha existido un proyecto de ley y que éste tampoco es fast track, aunque existe un texto, publicado por El Observatorio, que indica lo contrario. También aclaró que la propuesta dice que no modifica la Ley 30, a lo que la representante Velásquez aclaró que "esto no es un juego de niños" y que aunque no lo diga es claro que así lo es.

 

Las críticas al SNET

Con pequeñas diferencias, estudiantes, profesores y rectores que representan el sistema de educación superior coinciden en sus críticas a la manera como se ha diseñado la propuesta del SNET, así como al fondo conceptual del mismo. Especialmente ACIET ha insistido en que el Estado ha desconocido sus aportes al Sistema, desde que la iniciativa comenzó con la llegada de la administración Parody-Ariza a Mineducación, y cómo pese a que han sido varios los intentos del Gobierno por reglamentar el tema, metido de un momento a otro en el Plan Nacional de Desarrollo, ninguna de las propuestas ha tenido un real diálogo y debate académico de fondo con las comunidades.

En referencia a la necesidad de tener un trabajo articulado, Carlos Alberto Garzón, coordinador del Foro Permanente de Ciencia y Educación para el Desarrollo de la Paz", entidad que congrega más de 50 entidades relacionadas con el sector aseveró que "sin consenso no hay legitimidad".

Gestionar el SNET como un proyecto de ley "deslegitimaría el sistema. Empañaría los propósitos del proceso de paz y es oportunista, pues la Ley 30 ya tiene organizado el sistema", señaló Ignacio Mantilla, rector de la Universidad Nacional. "La homologación de créditos no debe hacerse por decreto", concluyó.

La profesora de la Universidad Nacional Lucy Gabriela Delgado, y vocera de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales-ACCEFYN, criticó la errónea interpretación que el Ministerio de Educación dio a la intención del Consejo Nacional de Educación Superior CESU, en el Acuerdo 2034, de avanzar hacia un sistema de educación terciaria y enumeró tres errores conceptuales y estratégicos de la actual propuesta:

1) Perdió de vista el proceso previo, desdibujando sus objetivos y amplificando su foco en la Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano-ETDH. La Educación Terciaria debe reconocer la diversidad de la oferta educativa nacional y articularla, no unificarla. La educación superior, ni la educación terciaria, pueden o deben tener el modelo SENA. Cada IES, cada Institución para el Trabajo y el Desarrollo Humano-ITDH, incluido el SENA, deben cumplir sus funciones misionales, sin sobrelapos, sin suplantaciones.

2) Desconoce el consenso mundial que a través de la Clasificación Normalizada de la Educación-CINE de la UNESCO, indica que los objetivos de aprendizaje – aún los de la educación vocacional- deben propender por “el mejoramiento de conocimientos, competencias y destrezas dentro de un contexto personal, cívico, social o laboral”, no exclusivamente laboral, por lo que es una falla estratégica dejar en manos del Ministerio del Trabajo y del SENA una reforma educativa. 

3) Atribuir a las dificultades de la gobernanza, la mala remuneración por falta de reconocimiento social  de los técnicos y no a las deficiencias currículo, es un error. Ni el SENA, ni muchas, por no decir la gran mayoría, de las instituciones técnicas y tecnológicas –TyT- no cuentan con sólidos currículos soportados en ciencias básicas como matemáticas y física, e ingeniería; por ende, la solución al problema no estaría en apurar el paso para otorgar títulos de técnicos o en el mejor caso “magísteres técnicos”, sino en repensar currículos e invertir en infraestructura y tecnología, para que las IES, en particular las TyT formen recurso humano con competencias superiores. (Lea la argumentación completa de Delgado, haciendo clic aquí).

Por su parte para ACIET, el SNET "desarticula la educación superior y desconoce la realidad colombiana", y que la reglamentación del SNET, además de tener serios vacíos jurídicos, no sólo será un marchitamiento para las actuales IES TyT, sino también para el modelo de formación técnica del país.

Como contribución al debate ACIET presenta una propuesta técnica argumentada en la que, en conclusión, sugiere que si las instituciones de formación para el trabajo quieren ofertar programas de otros niveles, deben ajustarse a las condiciones de calidad de la educación superior y su estructura jurídica. Es decir, no sólo tener registros calificados, sino también revisar su ánimo de lucro y el concepto de autonomía (Lea la argumentación completa de ACIET, haciendo clic aquí).

Duras críticas al Ministerio de Educación

En su intervención, Velásquez fue muy dura con el Ministerio de Educación Nacional, por su ausentismo y falta de liderazgo como rector de la política educativa del país, "y no como el que beneficia a determinados", en vez de unir. También cuestionó la falta de fomento y de respaldo del Ministerio hacia las propias IES, pues "uno no construye con amenazas" haciendo explícita referencia a los temores que ha provocado ese ente entre los rectores del país. "Como dije A me llega una inspección; como dije B me sacan de Ser Pilo Paga; como dije C me sacan de eventos del MEN", dijo.

Velásquez también criticó fuertemente una apreciación de la delegada del Ministerio en el evento y ahora directora de Fomento, Luz Karime Abadía, en el sentido de que el sistema universitario se encuentra desprestigiado, pues a juicio de la representante esa es una situación que debiera doliera al Ministerio, responsable de la política de fomento. Abadía guardó silencio.

"Se requiere un Ministerio que cumpla con lo que le toca", indicó la representante.

Una de las conclusiones del Foro, sugeridas por la representante, y bien recibida por la mayoría de asistentes, radica en la necesidad de replantear de raíz el modelo educativo, a través de una ley estatutaria de la educación, en vez de reformas pequeñas que no convienen, así como la urgente necesidad de sacar adelante una superintendencia de educación (la misma que el Ministerio de Educación estaba obligado, por Ley 1740 a sacar adelante y no hizo), porque, en palabras de Velásquez, "el Ministerio no puede seguir siendo juez y parte".

Estas iniciativas incluyen, además, una revisión del modelo de financiamiento de la educación superior entre las que se debe incluir, como señaló Carlos Eduardo Rodríguez, presidente del FODESEP (una de las entidades que el Gobierno quisiera re-estructurar, dejando sin apoyo financiero a la oferta; es decir a las IES), metodologías públicas que permitan realizar cálculos asertivos respecto de las necesidades financieras de las IES.

Todo porque "la educación -señaló el rector de la UNAD, Jaime Alberto Leal Afanador" es la gran transformadora del tejido social en el camino hacia la paz".

Hay una luz de esperanza. Alfonso Prada, director del SENA, no pudo asistir al debate, pero pidió reunirse con los rectores para analizar el tema, así como ya lo ha hecho con ASENOF.