Así funciona la admisión a las universidades en América Latina

Febrero 8/17 Hacer un examen para el ingreso a la Educación Superior no es práctica común en Sudamérica. De hecho, la modalidad nacional de admisión es minoritaria en el continente y, en los otros territorios, algunos recintos de alto nivel no estipulan pruebas de admisión para matricular alumnos. 

El portal chileno Nodal Universidad presenta un comparativa de cómo se da la admisión en 8 países de la región, incluido Colombia. En Chile existe una Prueba de Selección Universitaria estandarizada.

Argentina:

No existe una prueba estandarizada. Cada universidad (pública o privada) establece sus propios requisitos de ingreso. En la Universidad de Buenos Aires (UBA), una de las más tradicionales de Iberoamérica, no se aplica prueba, sino el llamado Ciclo Básico Común (CBC). En él, el alumno cursa dos cuatrimestres con tres ramos cada uno –  compuesto por dos materias globales, dos determinadas por la orientación de la carrera y otras dos propias de la carrera en sí -, y sólo ingresa a la universidad si aprueba esa etapa.

También existen planteles que aplican pruebas propias, como la Universidad Central de la Plata, y otras que ofrecen diversas formas de ingreso, como la Pontificia Universidad Católica Argentina (que tiene cursos a aprobar para ingresar, modalidades de ingreso directo, entre otras formas).
 

Brasil:

El país más poblado del continente tiene una prueba estandarizada, llamada ENEM (Examen Nacional de Enseñanza Media), pero que apenas sirve para entrada directa a las universidades públicas federales y parcialmente para algunos planteles estatales (es decir, dependientes de los Gobiernos regionales y no del nacional). En el resto de los casos, cada recinto (público o privado) realiza su propio test de admisión.

Otras diferencias se ven en la modalidad de prueba, ya que es común dividir la evaluación en dos etapas sin ofrecer selección de asignaturas. Por ejemplo, el estudiante que busque entrar a Filosofía en la Universidad de Sao Paulo debe realizar una prueba de selección múltiple que involucra desde lenguaje, historia e inglés hasta física, química y biología. Y en caso de tener un mínimo necesario de puntaje, debe realizar pruebas de desarrollo sobre las mismas asignaturas para ver si logra ingresar.

Perú:

No existe una prueba estandarizada para ingresar a la Educación Superior, sino que cada plantel aplica sus propios requisitos. Existe la admisión a través de un examen de conocimientos de la Enseñanza Media; el ingreso directo para deportistas destacados; para alumnos exonerados de prueba de admisión por primer puesto de calificaciones en Enseñanza Media, entre otras modalidades.

La Pontificia Universidad Católica del Perú, por ejemplo, tiene una prueba propia llamada Evaluación de Talento y, al mismo tiempo, determina que los dos primeros puestos de calificaciones de los centros educativos del país ingresan si alcanzan como mínimo 500 puntos. Y en caso de que no lleguen a ese puntaje, podrán ingresar si su registro obtenido es igual o mayor al del último admitido a la unidad a la que postula. Por otro lado, la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) estipula una semana de diversas pruebas: matemáticas, física y química y finalmente una evaluación de ciencias sociales.

Uruguay:

De manera similar al sistema argentino, las distintas universidades determinan su admisión y establecen tests de ingreso o cursos de nivelación.

La Universidad de la República, la más importante de Uruguay, adhiere a la prueba universitaria, mientras que la Universidad de Montevideo, otro de los establecimientos más importantes, estipula tanto una prueba de aptitud (que considera contenidos relacionados a la carrera a la cual se postula) como también una entrevista.

Venezuela:

El test fundamental del proceso de entrada a la Enseñanza Superior en Venezuela es la Prueba Nacional de Exploración Vocacional (PNEV). Según el Gobierno, su fin es “ayudar a los estudiantes a tomar una decisión sobre su futuro profesional, mediante la exploración de sus gustos, intereses y motivaciones. Ésta no mide conocimientos, ni tampoco tiene fines de exclusión social como la ya eliminada Prueba de Aptitud Académica”.

Y si bien el gobierno venezolano se ha manifestado contrario a exámenes de admisión, al considerarlo un elemento discriminatorio, algunos planteles toman el promedio de notas escolares del candidato para su ingreso y otros -como la Universidad Central de Venezuela (UCV)- establecen sus pruebas propias.

Ecuador:

Para entrar a la universidad, los ecuatorianos realizan la prueba ENES (Examen Nacional para la Educación Superior, que hasta 2014 era obligatorio para todo estudiante de último año de Enseñanza Media). A partir del segundo semestre de este año, se unificó dicha evaluación con el examen Ser Bachiller, con el cual los postulantes deben cumplir con puntajes mínimos tal como en las universidades nacionales.

Eso sí, los distintos planteles pueden aplicar procesos adicionales para admitir alumnos en sus cursos, como entrevistas, audiciones, ensayos, entre otros métodos. Por ejemplo, la Universidad San Francisco de Quito estipula una Prueba de Aptitud Académica (PAA) que considera razonamiento en matemáticas, redacción indirecta y aptitud verbal.

Colombia: 

Allí se evidencia un modelo mixto de prueba estandarizada y evaluación propia. La prueba Saber 11° funciona como la prueba de los aspirantes a la Educación Superior en Colombia, pero la prueba es distinta porque se divide en ciencias naturales, ciencias sociales y ciudadanas , matemáticas, lectura crítica e inglés.

A su vez, por ejemplo, la pública Universidad Nacional de Colombia tiene una prueba propia para seleccionar a sus estudiantes. En ella se considera matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales (en la cual se incluye filosofía), análisis textual y análisis de imagen en una evaluación de 120 preguntas dividida en dos partes.