Catedratización de la Universidad Pública -el principio del fin

Creado en Domingo, 24 Mayo 2015

Darío Antonio Mejía Pardo, exrector de la Universidad de Caldas y observador de universidad.edu.co, evalúa el impacto de las políticas de contratación docente y, concretamente, en el caso de la Universidad de Caldas la relación de esto con los resultados de investigación y calidad.

A MANERA DE INICIACION

Cuando se habla de la Universidad Pública, tal vez el asunto más relevante que convoca la mayoría de las discusiones y que en general, es objeto de estudio  por políticos, administradores y académicos, es la financiación del sistema de Educación Superior y especialmente de sus IES;  estas temáticas son esencia de las más diversas propuestas de investigación, documentos y todo tipo de artículos y columnas de opinión. Todos los entendidos coinciden en reconocer esta problemática, como la causa principal de la crisis que sufre actualmente la Universidad Pública colombiana, sin desconocer que existen otros factores que afectan la calidad y el funcionamiento de estas Instituciones; tal vez por estas circunstancias, impuestas principalmente por las políticas neoliberales privatizadoras del gobierno nacional en los últimos años, la mayoría de los administradores y responsables de la gestión, demuestran gran desinterés por otros  aspectos fundamentales de la academia y de manera pasiva, con la complacencia de sus propias comunidades universitarias, actúan por ejemplo sin mayores compromisos en el tema de la Contratación docente, para lo cual han encontrado la disculpa perfecta, optando  por el camino fácil de la contratación de docentes en  las modalidades de la cátedra y la transitoriedad en su vinculación.

Este modelo administrativo de muchas Directivas en las IES en Colombia, el de la CATEDRATIZACIÓN, está causando un efecto nocivo en la calidad del sistema educativo superior, y es el objeto de estudio que se analiza en el presente documento; no se pretende de ninguna manera realizar una evaluación integral de otros asuntos de la gestión académica; con este fin se retoma en forma  retrospectiva la contratación profesoral en la Universidad de Caldas, en un periodo de 20 años aproximadamente; estos aspectos administrativos se confrontan con el análisis de los resultados de la Convocatoria 693/2014 de Colciencias para grupos de investigación en Colombia y los resultados entregados recientemente por diferentes organizaciones encargadas de valorar las funciones y actividades académicas de las IES a nivel internacional (Ranking); con este propósito se realiza una evaluación de estas temáticas, aprovechando además que esta entidad a través de su Rector, en el presente mes de Marzo del año en curso, presenta la 8ª. Audiencia Púbica de Rendición de Cuentas (1er Informe de esa administración), documento que igualmente se revisa con este fin, conjuntamente con el Plan de Desarrollo 2009-2018 y los Planes de Acción 2014-2015.  

Las reflexiones y conclusiones que se presentan deben permitir que todos los universitarios hagamos critica y autocritica de nuestras actuaciones pasadas y que en el futuro próximo de la Universidad de Caldas, se analicen nuevos horizontes, en la esperanza que las actuales directivas reorienten algunas de sus decisiones y prioridades administrativas, para que se haga posible que el fenómeno de la Catedratización se pueda revaluar y recuperar el sendero de tener verdaderos programas con calidad académica, que hagan honor a nuestro pasado como la primera Universidad del Eje Cafetero.

Los aspectos referidos a los docentes universitarios constituyen un tema central cuando se analizan los asuntos de la calidad en la educación superior. Son aspectos controversiales que ofrecen múltiples factores para su evaluación, en consideración a que la Universidad del presente es una institución con las más diversas funciones y actividades, que la diferencian radicalmente de aquella institución que dio origen a la “Universitis” del siglo XII; entre estas características que conlleva la labor de la docencia universitaria están por ejemplo el número de docentes y sus títulos de postgraduación, su dedicación bien de Tiempo completo (TC), Medio Tiempo (MT), Tiempo Parcial (TP), Ocasionales o Transitorios, Catedráticos, Docentes en Planta, la calidad y número de publicaciones, los grupos de investigación y sus proyectos, reconocimientos y  patentes, asesoría, dirección de tesis y proyectos de diferente tipo, los  proyectos y actividades de proyección y extensión,  la innovación y el emprendimiento, el uso de la NTIC, las actividades con los Egresados, la pertinencia de los programas Académicos de pre y postgrado, sus actividades administrativas, y la participación en comités, consejos, y dentro de los procesos de Acreditación de Programas y de la Institución,  entre otros aspectos; este último factor, el de la Acreditación se define como un instrumento para promover y reconocer la dinámica del mejoramiento de la calidad y para precisar metas de desarrollo institucional.

El estamento docente, es tal vez, el de mayores responsabilidades en la pertinencia y calidad de las propuestas académicas de pre y posgrado que desarrolla una IES; es por esta razón que  en el mundo académico se identifica y acepta que, en general, las “Universidades son lo que son sus Profesores”. El desarrollo de las funciones básicas de la institución, docencia, investigación, proyección y responsabilidad social,  encuentran en el cuerpo docente las mejores posibilidades de desarrollo en función de su formación postgraduada, actualización, compromiso y responsabilidad, dedicación y, en general, a que las instituciones dispongan del mayor número de profesores de tiempo completo para cumplir sus acciones y responder con responsabilidad, por la Misión Institucional ante la sociedad que así lo exige; el cuerpo docente se vuelve fundamental en estos propósitos

Esta multiplicidad de funciones de los docentes en las IES modernas, dentro de un sistema de educación superior publico colombiano que paso de una cobertura cercana del 20% en la década de los años 90, a tener en el 2015 una cobertura que sobrepasa el 40%, ha tenido efectos desastrosos en la calidad de este servicio público y derecho fundamental, como consecuencia de no haberse planteado una política con énfasis en la gestión en los recursos humanos docentes, que permitan su financiación y el  incremento simultaneo y equilibrado en el cuerpo profesoral; esta desatinada estructura dirigida desde el gobierno nacional y el MEN , pero patrocinada conjuntamente por directivos en las diferentes IES,  con la permisividad de los estamentos universitarios, afecta negativamente los procesos de calidad en la docencia, investigación y proyección y constituye una clara estrategia  privatizadora neoliberal, que con la aberrante política del “trabajo a destajo y transitorio” y la “Catedratización”, pretende desconocer los derechos fundamentales de los docentes por salarios y prestaciones dignas; simultáneamente se ha presentado un aumento importante de programas de pre y posgrado sin garantizar una financiación adecuada y suficiente por parte del Estado, que además ha impulsado una política para financiar la demanda, dejando de lado la financiación a la oferta, restringiendo las políticas para la gratuidad educativa en un País como Colombia que tiene tantas inequidades y colocando a las IES, en crisis permanente y con todo tipo de afujías presupuestales.

Este incremento de la oferta de formación profesional en las más variadas profesiones y áreas del conocimiento, tanto en pregrado como del posgrado, por el contrario obliga que la IES dispongan del recurso humano suficiente en cantidad, con dedicación de TC, MT y  exclusividad y de la mayor cualificación, preferiblemente niveles de Maestría y Doctorado; de igual manera se requiere de todos los recursos presupuestales, financieros, y de infraestructura y recursos educativos de todo orden; en estos aspectos se deben señalar las limitaciones permanentes que tienen los presupuestos de las universidades públicas colombianas para su inversión, funcionamiento, adecuación y modernización científica y tecnológica; el crecimiento de la cobertura estudiantil en  las IES se sustentó en los últimos años principalmente en “Profesores Ocasionales y de Cátedra” como se pretende demostrar en este documento, lo que resulta contrario a lo deseado para establecer procesos de calidad. Estos aspectos de política, han sido implementados en la mayoría de IES colombianas, con efectos diversos en sus procesos de calidad,  aunque algunas de estas entidades han sido más cuidadosas en su crecimiento con el fin de minimizar los efectos perversos.

Tal vez uno de los temas de mayor debate cuando se habla de calidad en la Educación Superior colombiana, es el relacionado con los Rankings; estos documentos hacen referencia a escalafones, que en todo caso exigen rigurosidad, variables  y parámetros definidos y claros, para los diferentes contextos e Instituciones, los que son requisitos indispensables para definir su seriedad y credibilidad, y en todo caso son referentes obligados cuando se pretende  hablar de la calidad en la educación superior.

EVOLUCION Y REALIDADES DE LA CONTRATACION DOCENTE “CATEDRATIZACION” UN ESTUDIO DE CASO: UNIVERSIDAD DE CALDAS

“La docencia universitaria es una profesión claramente definida que tiene su propia “carrera docente”, su campo de actividad, su objeto de estudio, su propio código de ética y estatutos y un vasto conocimiento acumulado; el cuerpo docente de una universidad es uno de sus mayores patrimonios y, sin lugar a dudas, el mayor factor diferenciador de su calidad, de tal modo que hoy se les exige a las universidades que acrediten la calidad de sus docentes –y bien pronto se exigirá a cada profesor la certificación permanente de su propia calidad–. En nuestra universidad, en los últimos 10 años –por diferentes causas pero sobre todo por factores económicos– el número de docentes de planta no ha crecido al mismo ritmo que ha crecido la universidad, mientras que el número de docentes ocasionales ha aumentando de manera sostenida, lo que, aunado a un aumento considerable en el número de estudiantes, podría haber ocasionado, según la opinión de muchos profesores, una pérdida en la calidad de los programas y el desmantelamiento de varios departamentos.”[1] Plan de Desarrollo Universidad de Caldas 2009-2018

UN PREOCUPANTE PRESENTE

Como se conoce todas las Universidades Públicas colombianas han tenido un importante crecimiento en su cobertura en los últimos 15 años. Ha sido tradicional que la mayor prioridad está orientada a fortalecer la administración y la burocracia institucional por encima de la academia y sus funciones sustantivas. Desde luego que este crecimiento ha tenido efectos en su calidad, porque simultáneamente no se han dispuestos los recursos suficientes requeridos (científicos, tecnológicos, infraestructuras, financieros, bibliotecas, bienestar, entre otros), así como lo más importante de una Universidad, de su talento Humano, es decir sus Profesores de Tiempo Completo TC y MT en Planta; en esta omisión de tanto impacto para las IES, tienen responsabilidad compartida, de una parte el gobierno nacional con el modelo privatizador que se ha impuesto a lo largo de los últimos años, y de otro lado, las propias Directivas universitarias y los Rectores Universitarios que no le han dado la importancia necesaria y no realizan esfuerzos presupuestales, para que la idea fuerza de sus periodos de gobierno, permitan al menos cubrir oportunamente las vacantes que se presentan en su planta de docentes de TC y MT, y finalmente los lideres profesorales y de las organizaciones gremiales, por sus omisiones y el silencio guardado frente a unas decisiones administrativa y de política que eran evidentes en el efecto negativo a la calidad de los programas académicos; las reivindicaciones de los estamentos esenciales de la institución deben orientarse a la defensa de la academia, que no es otra cosa, que la defensa de la universidad pública y su financiación adecuada, sin falsos caudillismos y movimientos anárquicos, y con unos propósitos que vayan mas allá de generar ingobernabilidad y el cambio de los Rectores en forma periódica.

La Universidad de Caldas no es la excepción en estos procesos, lo que le ha permitido según el Rector Felipe Cesar Londoño López en el reciente Informe público de Rendición de Cuentas[2] los siguientes logros: …“contamos con 13 mil 737 estudiantes matriculados en el 2014, en 6 facultades, 41 pregrados y 58 posgrados. Ratifico igualmente que el crecimiento en cobertura se incremento en el 52% en el periodo 2002/2014, lo que refleja el cumplimiento con la responsabilidad social de la Universidad… De los programas acreditables en pregrado y posgrado tenemos el 29%  y se está trabajando desde la Vicerrectoría Académica en elevar dicho porcentaje.

De las afirmaciones formuladas por el Rector Londoño López quedan muchas preocupaciones; al respecto basta con observar, por ejemplo los postulados del Plan de Desarrollo de la Universidad de Caldas 2009-2018, para comprobar que a pesar de que claramente se ha diagnosticado el decrecimiento de su cuerpo docente en los últimos 10 años, nada se ha hecho por encontrar una solución a esta delicada problemática que sin lugar a dudas afecta la calidad academica:..“el número de docentes de planta no ha crecido al mismo ritmo que ha crecido la Universidad, mientras en número de ocasionales ha aumentado en forma sostenida…” (Plan de Desarrollo 2009-2018).

Resulta todavía más preocupante que pasado un Lustro (5 años) del anterior  “dictamen” en su Plan de Desarrollo, el Alma Mater todavía no encuentre la fórmula que le permita, por lo menos recuperar al menos las cerca de 75 vacantes de TC en la planta docente que se tienen actualmente; más grave aún, que a punto de cumplirse el primer año de la administración  que preside el Rector Felipe Cesar Londoño López y  después de revisar detalladamente los diferentes documentos de política y el Plan de Acción 2014 2018, no se vislumbre ninguna propuesta o proyecto realista, que a partir de la asignación de los recursos requeridos permita iniciar la  convocatoria pública para proveer las vacantes en la planta docente; las propuestas del Rector Londoño López en su Plan de Acción, en el marco de las estrategias del Plan de Desarrollo 2009-2018, CUALIFICACION DOCENTE, proponen como metas para el periodo  que se tendrá constante en el 85 % la ocupación de la planta docente aprobada, lo que significa que en estos 4 años tampoco tendremos nuevas vinculaciones, como tampoco nuevas convocatoria públicas para proveer las vacantes en planta; significa igualmente que tendremos que seguir atendiendo la creciente cobertura en pre y postgrado, cada vez con un menor número de docentes de TC y MT en planta, en consideración a la real posibilidad para que nuestros docentes continúen adquiriendo el derecho a su pensión, con graves efectos en la calidad de los programas académicos, los mismos que en otra época situaron a nuestra Alma Mater, como la universidad líder en el Eje Cafetero y una de las más importantes IES en el sistema de universidades colombiano.

Ratificando el poco interés de las actuales Directivas de la institución para consolidar   convocatorias públicas para la vinculación de nuevos docentes, lo cual ha sido una constante de los diferentes Directivos en los últimos 20 años con muy pocas excepciones, se observa que  el Informe del Rector Felipe Cesar Londoño, 8ª Audiencia  de Rendición Publica de Cuentas[3], que se está presentado en este mes de Marzo de 2015, se limita a presentar una larga serie de actividades e importantes estrategias para consolidar los tres ejes estructurales que enmarcan la propuesta de gobierno universitario (Humanismo como Eje Transformador, Excelencia Académica y Conocimiento Útil a la Sociedad) a partir de los logros 2014 y las propuestas prospectivas 2015; también se detallan las inversiones en infraestructura y dotaciones que se realizaron en 2014 y las propuestas en el 2015, con énfasis especial en el Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona. En el Eje correspondiente a la Excelencia Académica, se refieren  algunos aspectos para la cualificación docente, en la que se destaca que en el año 2014 se tiene 97 docentes con  doctorado, equivalentes al 25 % de la planta docente, esperando como meta aumentar ese porcentaje a 27% en el año 2015. Se reconoce en el informe que actualmente se tienen 74 vacantes en la planta docente de las 457 plazas existentes entre TC y MT,  que representan una ocupación real de 83.8% equivalentes a 383 cargos docentes en la planta; se propone como meta para el año 2015 pasar a una ocupación real del 85%;  sin embargo, se observan diferencias con las propuestas en el Plan de Acción, y las imposibilidades reales para nuevas convocatorias en el presente año; se observan igualmente que dentro de las Estrategias Programáticas del Rector que orientan el desarrollo de la variable para la Excelencia Académica, no se propone ningún objetivo o proyectos con presupuestos asignados, que tenga relación directa con el cubrimiento de las vacantes docentes de la planta y las proyecciones requeridas para las nuevas Convocatorias Públicas.

Se observa al revisar el Plan de Desarrollo 2009-2018, que plantea lograr como Escenario Apuesta y dentro de las Estrategias, Programas y Metas una planta de docentes de 414 cargos en ETC, aceptando que actualmente es de solamente 331 docentes ETC.  Se concluye que en los capítulos referidos a la evolución de las Metas y el Plan Plurianual de inversiones para los próximos 10 años dentro del Plan de Desarrollo, no se definen proyectos concretos que comprometan los esfuerzos en nuevas convocatorias docentes para el cubrimiento de las vacantes en planta y mucho menos, que existan propuestas concretas que cuantifiquen posibles expansiones en la planta docente aprobada. De igual manera en el numeral 7 del Plan de Desarrollo que plantea la Acreditación en Perspectiva, cuando se plantean las recomendaciones de los Pares académicos que nos visitaron en ese importante proceso, solamente se presenta una propuesta general de cualificación docente  y para la consolidación de la planta docente de TC y MT, pero no se plantean los presupuestos discriminados que sustenten las posibles propuestas, proyectos y programas, que garanticen las futuras convocatorias públicas de vinculación docente.

Según el Plan de Desarrollo 2009-2018[4] la Universidad de Caldas, tiene definido un plan de formación y capacitación docente, sobre lo que se indica: “para que eso se haga de una manera ordenada y planificada, se requiere de un plan de capacitación docente y de unas convocatorias a concursos docentes que tengan en cuenta los recursos disponibles y que atiendan prioritariamente a las áreas estratégicas de desarrollo, así como de un muy concienzudo y bien elaborado plan de relevo generacional que aproveche las posibilidades abiertas por el Acuerdo 017 de 2007, mediante el cual el Consejo Superior aprobó la política de relevo generacional y determinó nuevas formas para la “vinculación de jóvenes talentosos en período de formación”.

La conclusión después 5 años es que los postulados del Plan de Desarrollo 2009-2018 aún no se ejecutan; estas propuestas, de vital importancia para la institución, fracasaron como consecuencia de múltiples errores jurídicos  y falta de claridad en los requisitos exigidos en su implementación desde las instancias académicas y administrativas, pero principalmente por no asignar los presupuestos requeridos. Se debe indicar que el  Concurso de Méritos (2011), tal vez ha sido la única decisión de Política Académica, que hubiese podido impactar y fortalecer favorablemente la Planta de docentes de la Universidad, en virtud a que establecía el Programa de  Relevo Generacional, lo que habría permitido la convocatoria y la creación de nuevos Cargos Docentes para Jóvenes Profesionales con elevados niveles de formación Posgraduada; desafortunadamente esta convocatoria para vinculación de docentes, pasados 5 años de la expedición del Plan de Desarrollo, todavía no ha sido posible que se consolide; se observa con gran preocupación que esta convocatoria pública para vincular docentes en la Universidad de Caldas (2011) sigue suspendida, circunstancia agravada por las “expectativas legitimas” que tienen los profesionales que inicialmente fueron preseleccionados y habilitados para participar del Concurso.

De otra parte, según el Plan de Desarrollo referenciado, en sesión del Consejo Superior del 24 de septiembre de 2010, se decidió ampliar la vigencia del Proyecto Educativo Institucional, PEI, sin fijarle límites temporales, considerando que: 1.) Será objeto de adaptaciones periódicas; y 2.) Se constituye en un proceso de construcción permanente. Esta decisión parece haber dejado en el olvido el PEI de la Universidad de Caldas, observándose que después de ese año (2010), no se ha presentado ninguna evaluación  o seguimiento objetivo de este importante documento y mucho menos, se ha planteado tener una discusión permanente que oriente el futuro de la institución, con los nuevos aportes y ajustes por parte de la comunidad universitaria; se destaca que únicamente a comienzo del año 2015 la nueva administración ha planteado la necesidad de evaluación y seguimiento al PEI, para lo cual se ha creado una comisión institucional; esta importante tarea del PEI, como carta de navegación para la definición de principios y los objetivos de la Misión del Alma Mater, debe orientar la política para que  la  consolidación del estamento docente de la institución sea una prioridad, de acuerdo a las nuevas realidades del sistema universitario colombiano y especialmente de la región cafetera y en consecuencia, la comisión conformada para tal fin debe trabajar rápidamente.

Lo que ha quedado en claro de la gestión de las anteriores administraciones en la Universidad de Caldas, es que permitieron el  crecimiento acelerado de vacantes y la “Catedratización” de la docencia en la Institución,  demostrando indiferencia e incapacidad para resolver este grave problema , sin demostrar interés real por asignar recursos en este propósito, que empieza a afectar nuestra tradición de ser la Universidad más emblemática y de mayor importancia del eje cafetero y una de las principales Universidades estatales a nivel nacional; lo único cierto es que se está afectando la calidad del  servicio público que se presta, como lo demuestran los resultados de la Convocatoria para Grupos de Investigación de Colciencias 693/2014, que recientemente se entregó, lo mismo que el Ranking Scimago Colombia 2015 que se acaba de conocer; estos resultados se presentaran y analizaran más adelante en este documento.

Una pregunta que se debe responder, pero que demuestra que eventualmente la institución si ha tenido recursos adicionales que se hubieran podido orientar en la contratación de docentes de TC y MT, está relacionada con el destino de los más de $5.000 (cinco mil millones de pesos) que por más de 12 años se tuvieron congelados por orden del Tribunal Administrativo de Caldas, en el litigio de la “prima técnica”, fallo definitivo que beneficio los intereses de la  Institución y que  también permitió evitar el pago correspondiente a este factor en las mesadas mensuales de los funcionarios desde el año 2003; otros recursos adicionales recibidos por la institución, como las rentas propias, los recursos de las Regalías para diferentes proyectos en los últimos años y el impuesto sobre la Renta para la Equidad (CREE) desde el año 2013, se pudieron haber orientado a favorecer las inversiones en su estamento  docente.

LOS ANTECEDENTES NORMATIVOS DE LA UNIVERSIDAD DE CALDAS RESPECTO A SU PLANTA DOCENTE (TC Y MT)

Analicemos lo que ha ocurrido con la planta aprobada  de docentes Tiempo Completo y Medio Tiempo; la planta docente definida por el Consejo Superior de la Universidad de Caldas desde el año 1996, se mantiene actualmente con muy pocos ajustes; este documento pretende evaluar sus diferentes modificaciones a lo largo de los últimos 20 años, lo que permite demostrar que si bien la cobertura estudiantil ha crecido sustancialmente, la planta docente en TC y MT (y sus correspondientes Equivalencias en Tiempo Completo ETC), se mantiene  invariable en 417 cargos docentes, aunque el número de vacantes en ella crece cada año en forma preocupante.

Se debe indicar que la primera modificación de la planta docente se produjo en el año 1996, pasando de 472 cargos docentes a 460 plazas con reducción en 12 cargos, decisión tomada por la administración del Dr. Guido Echeverri Piedrahita, con el respaldo del Consejo Superior de la época, decisión que se justifico mediante el respectivo Acuerdo del máximo órgano de dirección, en el cual se indica que la medida se toma con el fin de  “…asumir los costos de la nueva planta de personal administrativo…” Esta decisión representa el primer golpe que recibe la academia, con una importante  regresión en su planta docente, donde prevalece lo administrativo sobre lo académico, pasando de 472 cargos a un nuevo total de 460 cargos, los cuales quedaron  distribuidos así: 372 docentes (TC), 77 docentes (MT); y 11 docentes (TP),  que representan 417.4 cargos docentes en  Equivalencias en Tiempos Completos, (ETC).  

Durante la administración Universitaria en el periodo 1999-2001, que tuve oportunidad de presidir como Rector de la Universidad de Caldas, la planta docente no tuvo ninguna variación frente a la planta docente oficial de la Institución, modificada en el año 1996;[5] se destaca que este periodo representa el de mayor cubrimiento real en la misma, con el mayor número de docentes en TC y MT, y desde luego, se presentó el menor número de vacantes docentes en planta, con cifras que no superaron en promedio durante este periodo las 28 vacantes, lo que significa que en los últimos 20 años, es la época en el que el cuerpo docente de la Universidad de Caldas tiene la mayor fortaleza por su número y por la relación de nro. de estudiantes por cada docente (de TC o MT)[6]; en estos documentos se refiere que  el número de docentes Ocasionales en el año 1999 que era sólo de 65 docentes T.C

En el año 2005 el Consejo Superior de la Universidad de Caldas, en el periodo de gestión del Rector Bernardo Rivera Sánchez, modificó la planta docente de la Institución mediante el Acuerdo 05/2005[7], estableciendo que es la siguiente: docentes TC 371; docentes MT 79; docentes TP 11 (Equivalentes en TC a 6,25 docentes) para un total de 461 plazas docentes.

De acuerdo con el Plan de Desarrollo 2009-2018[8], al finalizar el año 2007, periodo en el que se logró la Acreditación institucional, su recurso docente estaba constituido por 593,5 docentes en equivalentes tiempo completo (ETC): 61% de planta, 35,8% ocasionales y 2,7% catedráticos.

En Informe del Rector Gómez Giraldo en noviembre de 2010, se indica que  en junio de 2010 el número de docentes nombrados en Planta, expresados en Equivalencias de Tiempo Completo (ETC) era de 363,5; lo anterior significa que en ese momento existían en la planta 53,9 cargos vacantes, en ETC. Las cifras al terminar el primer semestre de 2010, según el Informe referido, indican que se tenían 233 Docentes Ocasionales, y 40 Docentes Catedráticos, en Equivalencias de Tiempo Completo. En el periodo total del Rector Gómez no se presento ninguna modificación a la planta oficial docente de la U. de Caldas. Se puede comparar que cuando en el primer semestre de 1999 sólo se reportaron 65 Ocasionales  de tiempo completo en noviembre 2010 ya se tenían 233 docentes ocasionales T.C.

Posteriormente, en la Rectoría del Dr. Ricardo Gómez Giraldo, mediante el Acuerdo 018 de octubre de 2011, el Consejo Superior de la Institución modificó nuevamente la planta docente definiendo que  tendría la siguiente composición: docentes TC 377; docentes MT 79; docentes TP 1 (tiempo parcial) para un total de 457 cargos docentes; como se puede observar únicamente se cambiaron cargos en tiempo parcial TP, por cargos en medio tiempo MT, como se precisa en las consideraciones que justifican los anteriores Acuerdos del Consejo Superior, en los cuales se deja en claro que estas modificaciones no conllevan a incrementos en la nomina de personal docente, de acuerdo con certificación emanada de la oficina de Gestión Humana de la Universidad, de fecha 3 de octubre de 2011, en la cual se precisa:

“…Que tomando los 10 cargos vacantes docentes de tiempo parcial  con un total de 100 horas cada uno, nos arroja un total mensual de 1000 horas al mes…. Que esas 1000 horas mes divididas en 160 horas que es lo que debe laborar un docente de tiempo completo TC serian equivalentes a 6,25 docentes de tiempo completo…“

De igual manera según el informe de la oficina de Gestión Humana[9] en el año 2012 presentado para la Sexta Audiencia Pública de rendición de Cuentas a la ciudadanía Universidad de Caldas 2011-2012 por el Rector Gómez en su segundo periodo, la vinculación de docentes en ese año se presenta de la siguiente manera: Planta 388, Ocasionales 303, Catedráticos 196. Sin embargo, causa curiosidad que el citado Informe no discrimine, en equivalencia de Tiempos Completos (ETC), y de acuerdo con su dedicación el número total de docentes  de la Universidad de Caldas, tal y como se presentó en  el Informe del año  2010. Tampoco establece el número de vacantes en la Planta docente para ese año 2012. Sin embargo se puede colegir, que en virtud de la anulación y consecuente cancelación de la Convocatoria   Pública de Méritos para proveer Cargos Docentes en la Universidad de Caldas 2011-2012, el número de vacantes en planta debe ser superior al  existente en al año 2010, y que en ese momento debe sobrepasar la cifra de más de 65 vacantes.

Se puede concluir que a pesar que la planta de docentes de Tiempo Completo y Medio Tiempo de la Universidad de Caldas, permanece prácticamente invariable desde el año 1996, el número de vacantes ha venido creciendo en detrimento de la calidad académica en la Institución; de igual manera se observa que los docentes de Planta cuando son reemplazados, principalmente se realiza por docentes Ocasionales y Catedráticos. Esta revisión de la evolución que han tenido las “vacantes” de la planta de docentes aprobada y el crecimiento de la cobertura estudiantil, confirma una triste realidad; cada vez la Institución dispone de un menor número de docentes en planta para responder a los nuevos retos de una sociedad del conocimiento más exigente y globalizado; esta realidad se encuentra en contravía con los nuevos requerimientos de mayor número de docentes de Planta, en consideración al importante crecimiento en la cobertura estudiantil, que como se indicó actualmente supera los 13500 estudiantes en las diferentes propuestas académicas en pre y postgrado. Los aspectos relacionados con los Programas de Maestrías y Doctorados, y desde luego las actividades relacionadas con la investigación científica, son políticas que la Institución ha venido incrementando en los últimos años; estas son actividades que exigen mayor número de docentes y mayor cualificación posgraduada; en este tema se debe reconocer que el estamento docente ha crecido en sus niveles de formación posgraduada; por el contario el crecimiento de vacantes en estos últimos años avanza.  

El crecimiento de las vacantes en la planta de docentes tiene como consecuencia inmediata la creciente contratación de docentes por hora cátedra y de docentes  ocasionales en la Universidad de Caldas, los que son vinculados mediante contrataciones leoninas  como se ha denunciado, pretendiendo desconocer el régimen de prestaciones que corresponde, y mucho más grave realizando contratos por periodos académicos tan cortos que en muchas ocasiones no cubren siquiera la duración del semestre académico, desconociendo claras y reiteradas Sentencias de las Altas Cortes en esta materia. Estos aspectos han generado permanente conflicto en los últimos años en la Universidad de Caldas, situación que por fortuna en la nueva administración se ha corregido, al realizar contratación por 11 meses en el año; sin embargo los anuncios del Rector Londoño López frente al déficit presupuestal de la vigencia 2015, por una cifra superior a los $15000 (QUINCE MIL MILLONES DE PESOS) ameritan evaluar propuestas viables en procura de una pronta solución para que no se altere la normalidad y  el buen clima de gestión que se ha logrado. En todo caso la actual administración tiene tal vez, la última oportunidad para dar un viraje en el conjunto de las decisiones y orientar la política a recuperar la academia, volver la prioridad sobre las funciones sustantivas y en consecuencia, cubrir el gran número de vacantes; el liderazgo, capacidad y experiencia, los  logros y el conocimiento de la academia que ha demostrado el Rector en sus años como docente e investigador en la Universidad de Caldas, lo avalan para el cumplimiento de esta difícil tarea.

Este problema de la contratación docente es un asunto de fondo y está relacionado con la implementación del modelo de desarrollo neoliberal y la consecuente privatización de los servicios educativos, lo que conlleva la asfixia de las instituciones. Existe la tendencia en las IES como consecuencia de estas políticas a generar propuestas académicas que tengan el carácter autofinanciable, como es el caso de muchos programas de postgrado, especiales y a distancia (técnicos y tecnológicos), ante las realidades de no contar con los recursos presupuestales requeridos.  En estas condiciones cabe preguntar: ¿Será que es viable una propuesta académica con “prioridad en el Humanismo como Eje Transformador, la Excelencia Académica y Conocimiento Útil a la Sociedad” con un menor número de  docentes de Planta  (TC y MT) en la Universidad de Caldas, para cumplir las actividades misionales las cuales  requieren  mayores compromiso con la calidad y cobertura, en los procesos docentes,  investigativos, de extensión y proyección regional y nacional, así como tener más responsabilidad social y en general con el desarrollo de la ciencia y el conocimiento ?

De otra parte, está a punto de completar el primer año de administración el nuevo rector de la Universidad de Caldas, Dr. Felipe Cesar Londoño; después de revisar sus documentos de política, no se vislumbra  una estrategia que asegure el  cambio en la política de contratación docente en la Institución, que no permite la apertura de nuevas convocatorias públicas para vincular nuevos docentes desde el año 2011-2012, en el propósito de cubrir las vacantes en planta que siguen aumentando a un ritmo preocupante y los consecuentes impactos nocivos en la calidad, agravada porque simultáneamente  se ha tenido un acelerado crecimiento de la cobertura en pre y posgrado, cuya población estudiantil supera actualmente los 13500 estudiantes como se explico anteriormente; esta situación originada en la suspensión de la Convocatoria Pública para la vinculación de nuevos docentes en estos años, impidió también la nueva vinculación docente dentro de la política de Relevo Generacional, establecida por el Consejo Superior en la administración anterior, agudizando la crisis por la transitoriedad en la vinculación y desde luego, por la contratación de un mayor número de catedráticos; la implementación y consecuencia de esta desacertada política, no solo tienen que ver con la política neoliberal y la falta de financiación de las Universidades públicas, sino que simultáneamente existe complacencia y permisividad de los Directivos y requiere mayor creatividad y esfuerzos para establecer la posibilidad de nuevas convocatorias de vinculación para docentes en la planta; de igual manera los estamentos universitarios deben volver a reivindicar lo académico en sus luchas por la defensa de la Universidad pública financiada por el Estado, circunstancias que parecen haber olvidado en los últimos años.

Este análisis de la evolución que han tenido las “vacantes” de la planta de docentes de la  Universidad de Caldas confirma una triste realidad; cada vez la Institución dispone de un menor número de docentes en planta para responder a los nuevos retos de una sociedad del conocimiento más exigente y globalizado. Esta realidad se encuentra en contravía con los nuevos requerimientos de docentes de planta, en consideración al crecimiento en la cobertura estudiantil, que como se indicó actualmente supera los 13500 estudiantes en las diferentes propuestas académicas en pre y postgrado y general a las exigencia y a los nuevos retos; en especial las  Maestrías y Doctorados, son actividades que exigen docentes de mayor calificación y con mayores compromisos y dedicación en la investigación científica. El crecimiento de las vacantes en la planta tiene como consecuencia inmediata la creciente contratación de docentes por hora cátedra y ocasionales en la Universidad de Caldas, los que son vinculados mediante contrataciones “leoninas” como se ha señalado, pretendiendo desconocer el régimen prestacional y legal a que estos docentes tienen derecho, según reiteradas Sentencias de las Altas Cortes.

REFLEXIONES FINALES

Colciencias es la entidad estatal que regula la actividad investigativa y científica en Colombia, incentiva la investigación al más alto nivel con el fin de obtener su reconocimiento en las órbitas nacional e internacional. Desde el año 1991, Colombia ha venido reconociendo sus grupos de investigación pasando de tener 30 grupos,  a tener en el año 2000 un total de 750 grupos reconocidos; de igual manera en el año 2010 se alcanzó un número total de 4.075 grupos clasificados en las diferentes categorías por Colciencias, y en el año 2013, se consolidaron casi 15000 grupos de investigación, los cuales fueron registrados en el sistema de ScienTI Colombia.

El pasado 11 de Marzo de 2015 se entregó el resultado preliminar de la última Convocatoria 693/2014 realizada por Colciencias a los grupos de investigación e investigadores colombianos. Realizado el  proceso de revisión y análisis de la información registrada en la Plataforma Colciencias ScienTI, se informa que se presentaron en total 5.836 registros de Grupos de Investigación  avalados por las diferentes instituciones, de los cuales 3.775 fueron reconocidos y categorizados oficialmente como Grupos de Investigación, Desarrollo Tecnológico o de Innovación, los cuales cumplieron con las condiciones establecidas para su reconocimiento. Los resultados de esta convocatoria, de acuerdo con las categorías establecidas son los siguientes: Grupos (A1): 260; Grupos (A): 356; Grupos (B): 716; Grupos (C): 1.403 y Grupos (D):1040; estos grupos se encuentran distribuidos de acuerdo a las diferentes  áreas del conocimiento.

Para destacar la participación de la Universidad Nacional de Colombia, que en los informes preliminares[10], alcanzó que 469 de sus Grupos de Investigación obtuvieran reconocimiento, equivalentes al 12,7 % del total de los Grupos reconocidos en Colombia y categorizados por Colciencias, que la ubican como la entidad líder en investigación. Otros datos indican por ejemplo que la UTP categorizó un total de (70) Grupos de Investigación en las diferentes categorías que la posicionan indiscutiblemente como la institución líder en esta actividad en el eje cafetero (Puesto 11) entre IES públicas y privadas y la ubican como la séptima (7) entre las Universidades estatales; la Universidad de Caldas alcanzó (50) Grupos (Puesto 17) entre públicas y privadas, y la ubican en la posición decimoprimera (11) en el conjunto de Universidades estatales, un 30% menos Grupos que su vecina la Tecnológica de Pereira; se resalta el crecimiento de la Universidad del Quindío que obtuvo reconocimiento y categorización para (41) Grupos de investigación.

Se debe recordar que la Universidad de Caldas pasa de tener el 3% del total de grupos de investigación reconocidos por Colciencias en el periodo 2000-2001, a reportar sólo el 1% en al año 2006; se resalta que actualmente (2014-2015) de acuerdo con la última convocatoria Colciencias Nro. 6993/2014, los grupos de investigación de la institución son el 1,25 % del total de grupos clasificados. En el año 2010, al revisar la página web  Colciencias (www.colciencias.gov.co), en lo relativo a los grupos de investigación clasificados, se encuentra que la Universidad de Caldas reportó un total de 58 grupos que correspondían  al 1,42% del total de grupos categorizados a nivel nacional.

Esta escalafón elaborado por Colciencias, que se asemeja a un ranking de investigación para las IES en Colombia, es similar en sus resultados con el recientemente promulgado, Ranking de Scimago para Colombia en su versión 2015, el cual mide el nivel de investigación científica, innovación y presencia web que realizan las distintas instituciones y centros, tanto públicos como privados en el mundo, incluyendo en cada versión nuevas categorías e indicadores; el Ranking Scimago ratifica el importante liderazgo de la Universidad Nacional. Se observa de esta clasificación que a nivel Colombia aparecen en los quince primeros sitiales, seis (6) universidades privadas y nueve públicas (9), a saber y en orden descendente: 1. Universidad Nacional de Colombia  2. Universidad de Antioquia  3. Universidad de los Andes 4. Universidad del Valle 5. Universidad Javeriana 6. UIS 7. Rosario 8. Pontificia Bolivariana 9. Universidad del Norte 10. Universidad de Cartagena 11. U. Distrital Francisco José de Caldas (no Acreditada Institucionalmente) 12. Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) 13. EAFIT 14. UNICALDAS 15. Universidad del Cauca.

La discusión sobre escalafones y ranking del sistema universitario sigue en el orden del día, como lo plantea el mismo Observatorio de la Universidad Colombiana al señalar que: “todo ejercicio de ranking — de calificación y de jerarquización — ya sea de productos, de instituciones, de ciudades o de países se basa en una opción metodológica sobre los indicadores y sus ponderaciones o pesos relativos. Puede afirmarse entonces que todo ranking es relativamente ‘arbitrario’ porque conlleva sesgos analíticos particulares”. Sin embargo este tipo de clasificaciones se convierten en referentes obligados que denotan  nuestras debilidades y fortalezas en el contexto nacional e internacional, lo cual se convierte en un gran reto y referente obligado para todo el sistema universitario colombiano y, en particular, para nuestras universidades regionales; en todo caso y a pesar de las diferentes interpretaciones y las dudas que se puedan generar, estos documentos tiene importante  significado y su interpretación y análisis debe permitir y comparar el grado de desarrollo de las diferentes instituciones en los aspectos de su investigación científica y tecnológica, en el propósito de determinar su  competitividad, pertinencia y grados de calidad, con los que están desarrollando sus diferentes actividades, proyectos y programas.

Una Reflexión final para los Directivos de la Universidad de Caldas y del Departamento de Caldas. Los resultados entregados sobre clasificación de grupos de investigación en Colombia por Colciencias y el reciente resultado del Ranking Scimago Colombia 2015, se están repitiendo periódicamente y deben analizarse a la luz de los procesos de “Catedratizacion” que se han establecido en nuestra Alma Mater en los últimos 20 años. Cabe preguntar: ¿Es probable que las funciones Misionales requieran un mayor número de docentes en Planta con una mayor dedicación en TC y MT y esta sea la causa de los resultados observados? No podemos aceptar que la “Catedratización” se convierta en el Principio del Fin.

Una reflexión final para los caldenses; el consolidado en el “eje cafetero” de la convocatoria Colciencias 2015 indica que las IES del Departamento de Risaralda han logrado obtener reconocimiento de (119) Grupos de Investigación,  en el Departamento del Quindío se tiene la categorización de (55) Grupos y finalmente en el Departamento de Caldas, se obtiene reconocimiento para (80) Grupos de Investigación (no incluye la Seccional de la UN Manizales); esta información nos indica que el liderazgo y competitividad del Departamento de Caldas en la región cafetera, en materia de Educación Superior y de Investigación Científica cede terreno; en consecuencia la tarea sigue pendiente y es mucho lo que nos queda por hacer desde el gobierno nacional y departamental, a las Directivas del Alma Mater caldense y de las otra IES, a los líderes regionales  y a los propios miembros de las comunidades universitarias.

DARIO MEJIA PARDO

Consultor e Investigador en Educación.

Exrector Universidad de Caldas.                                      

 

[1] Plan de Desarrollo Universidad de Caldas 2009-2018. Tomado el día 15 de marzo de 2015 de la pagina Web: http://www.ucaldas.edu.co/foroPDI/PDI/docs/PLANDEDESARROLLO2009-2018UCALDAS.pdf

[2] Londoño L. F. C. 8ª Audiencia  de Rendición Publica de Cuentas. Universidad de Caldas. Tomado el día 15/03/2015 de la pag. web: http://issuu.com/udecaldas/docs/informe_de_la_8a_rendicicion de cuentas /3?e=13895157/11630413

[3] Ídem. http://issuu.com/udecaldas/docs/informe_de_la_8a_rendicicion de cuentas/3?e=13895157/11630413

[4] http://www.ucaldas.edu.co/foroPDI/PDI/docs/PLANDEDESARROLLO2009-2018UCALDAS.pdf tomada de la página web el 16 de marzo de 2015.

[5] Mejía P. D. Informe de gestión de Rectoría. Universidad de Caldas. Año 2000

[6] Mejía P.D. Lustro de Atraso en Unicaldas. Universidad de Caldas. Año 2005

[7] http://sig.ucaldas.edu.co/admiarchigestion/F-325.PDF tomado de la web el día 15 de marzo de 2015.

[8] Plan de Desarrollo 2009-2018 tomado el día 15 de marzo de 2015 de la pagina web:http://www.ucaldas.edu.co/foroPDI/PDI/docs/PLANDEDESARROLLO2009-2018UCALDAS.pdf

[9] Gómez R. Sexta Audiencia Pública de rendición de Cuentas a la ciudadanía Universidad de Caldas 2011-2012 tomado el 5/03/2105 de la pag. https://www.google.com.co/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-audiencia

[10] García S.L. Vicerrectoría de Investigaciones e Innovación UTP. Informe de Resultados Grupos de Investigación de Colciencias  2015